jueves, 26 de febrero de 2026

 

Grandes lineas del proceso histórico contemporáneo. 5


Bretton Woods. 3

Los británicos se resistieron a ceder su antiguan condición hegemónica, aunque aceptasen compartida con USA. Empeño inútil. Los estadounidenses sabían, y la conferencia de Bretton Woods lo puesto de manifiesto, que les correspondía a ellos el poder primordial, que se plasmó en la imposición de las resoluciones de la Conferencia y en su posterior realización. Junto con el reparto del mundo llevado a cabo con Stalin, USA pasa a ser la potencia dominante en el mundo occidental capitalista, que queda subordinado a sus designios en todos los ámbitos sociales. Francia mantuvo un poco el tipo gracias al antinorteamericanismo de cara a la galería de los De Gaulle y epígonos. Lo de Gran Bretaña fue una continua humillación que llega a nuestros días, con y sin Brexit, con tories y con laboristas, con Thatcher y con Starmer. La propaganda USA, exportada y constituida ya como un elemento fundamental de su dominación mundial, no se cortó a la hora de que se iniciaba una situación de ‘pax americana’ que sustituía a la ‘pax britannica’.

Los puntos básicos sancionados por el ‘acuerdo’ de Bretton Woods fueron:

- Mantenimiento del patrón oro, pero con la mediación universal del dólar, de manera que éste pasaba a ser la moneda de referencia para el comercio internacional, y la reserva de valor en los diferentes bancos centrales; es decir, el dólar era el dinero mundial.

-  El dólar mantendría, siempre, una paridad con el oro. Cada onza de oro correspondía a 35 dólares. El Tesoro se comprometía a entregar una onza de oro a cualquiera por 35 dólares.

- El tipo de cambio entre el dólar y cualquier otra moneda nacional era fijo -a lo sumo podía oscilar un 1%- pero ajustable. Ajustable significa que el valor de esa otra moneda podía modificarse por encima de ese +- 1%, si bien no a discreción, sólo en situaciones de desequilibrios fundamentales, como crisis económica grave, déficits persistentes o problemas estructurales. A la bajada de valor respecto al dólar, se llamaba devaluación, y a la subida, revaluación.

Implementar las medidas de la Conferencia no fue sencillo

Implementar las medidas de la Conferencia no fue sencillo, debido sobre todo a los graves desequilibrios entre países muy importadores y muy exportadores, que ya había vislumbrado Keynes en su propuesta del bancor.  Para comprenderlo, introduciré unas nociones, necesaria para poder seguir, sobre la balanza comercial y los países exportadores e importadores.



Conceptos económicos básicos. 2


Balanza comercial

La Balanza de pagos de un país es un tema largo y complejo; incluye todo tipo de valor económico que entra y sale del país. Cuenta con varios ítems según sea el tipo de valor o el modo de operación involucrada. Me limitaré aquí a uno de esos ítems, la llamada Balanza Comercial que registra las entradas y salidas, en dinero, de bienes materiales: coches, trigo, piezas de máquinas, etc., etc. La balanza comercial es el saldo que resulta de restar, del dinero que nos pagan por la salida de bienes, el que pagamos por comprar bienes del extranjero, o sea ‘exportaciones – importaciones’. Si el saldo es positivo, tiene lugar un superávit de la balanza comercial, si es negativo, la balanza comercial es deficitaria. Si el saldo es cero, la balanza está equilibrada. 

Es necesario añadir que los términos ‘importador/exportador’ se usan, no sólo para indicar un déficit o superávit estable de la Balanza Comercial, sino también el hecho de que un país exportador en el primer sentido dedique una gran parte de su producción, de su producción total, su Producto Interior Bruto (PIB), a exportar bienes. Para diferenciarlo de otros países importadores, llamaré superexportadores a estos últimos. Por ejemplo, China es un país exportador, pero no superexportador, porque dedica gran parte de su PIB a consumo y gasto interno.

Cuando un país es muy exportador, o superexportador, su balanza comercial es superavitaria. Entra más dinero del que sale. Suponiendo que tenga una moneda propia, la demanda de ésta por el resto del mundo -necesaria para sus importaciones- es mayor que la demanda de moneda del resto del mundo por el país -necesaria para las importaciones del país-. Al ser mayor la demanda de esa moneda se revalúa, eleva su valor. Un poco lioso, veámoslo con un ejemplo. Tenemos el país X, con la moneda x y el resto del mundo (RM) que suponemos con una moneda única, el rm. X paga al RM con rm y el RM paga a X con x. Al ser exportador, el dinero en rm que X demanda a cambio de sus x, para pagar al extranjero es menor que el dinero que el resto del mundo demanda por x, a cambio de rm para pagar a X. Por tanto, x se revalúa -más demanda- y rm se devalúa -menos demanda-. La revaluación de la moneda de X da lugar a que el país sea menos exportador -su producto es más caro- y más importador -las mercancías del RM son más baratas-. Y, de hecho, devaluar la moneda propia ha sido siempre un a herramienta para mejorar el saldo de la balanza de pagos, de modo que el país sea menos importador.

Por otro lado, no debe confundirse el déficit o superávit comercial con el fiscal. Un déficit fiscal se produce cuando el Estado de un país gasta más dinero en financiar sus actividades de lo que ingresa vía impuestos. Superávit fiscal, claro, es justamente lo contrario. A veces se habla de déficit primario, la definición anterior excluyendo el dinero que el Estado paga en concepto de intereses de su deuda y déficit total, que los incluye. Con frecuencia, el Estado emite deuda pública, dinero que le prestan otros agentes (bancos, particulares, fondos), para compensar sus déficits. Qué el Estado se vea o no obligado a endeudarse es un asunto complejo controvertido, en el que no voy a entrar.


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Sobre la desclasificación de (algunos) papeles del 23F. Yo ya sabía que se trataba de una nueva maniobra para exculpar al emérito; no o hay que ser muy listo, basta con haber ojeado un acto público de hace unos pocos días en que Javier Cercas, el cocreador del relato oficial para progres del R78, le pedía Pedro a Sánchez, a su vera en el acto, que desclasificara los papeles ante la 'avalancha de bolas' sobre el 23F; léanse ‘bolas’ como 'constancia general cada vez mayor de que aquello fue un intento de autogolpe del rey y sus coleguis franquistas'. Mi única extrañeza era ¿por qué ahora? Rebeca Quintans, experta en la materia y siempre ninguneada por el establishment, me ha proporcionado la lucecita en que no había caído: Juan Carlos se está muriendo y hay que traerlo a España para que muera aquí y se le rindan todos los honores posibles, entierro multitudinario, funeral de Estado, infinidad de editoriales y artículos glosando su figura política, etc. Lo de la corrupción y demás, se olvida; ya se sabe, de mortuis nihil  nisi bene, qué mezquindad, acordarse de ciertas debilidades. 

Para Sánchez, y para sus socios, permitir la vuelta de ese tipejo no es, precisamente, muy popular (votos). Así que, como piensa resistir de presidente año y pico, hay que remitificar a Juan Carlos antes de que la palme. Por lo demás, nada importante que no se supiera, dando por sentado de que, archivadas o no, hay muchas cosas por saber. Si acaso, remachar dos hechos: uno, que Tejero era tonto, por fanático, y dos, que el rey es tonto, por genética.


Si lo de Rufían sabe a poco, el acto de Sumar no sabe a nada. Emilio Degado, el interlocutor de Rufian, debió considerar que no había metido suficientemente la pata unos dias antes, cuando dijo que había que visibilizar a los heterosexuales, no sólo a los raritos, y la metió más todavía en el dichoso acto afirmando que, como vive en un barrio obrero, sus hijos no pueden salir a jugar al patio. Será porque lo moros les roban la pelota. En fin, cosas del rojipardismo anclado a sangre y fuego en la ideología de casi toda nuestra izquierda. Rufi, por su parte nos recordó la ley d'Hondt y que, puesto que lo único que importa ya en la política de la sedicente izquierda es que no llegue el PP, con Vox, al gobierno, lo que hay que hacer es que, en cada provincia, la izquierda del PSOE se unifique en una sola candidatura, algo imposible, o que el resto de las fuerzas de izquierda del PSOE llamen a votar a aquella que se considere será más votada, algo absurdo. Eso sí, los que creen que la división de la izquierda es un capricho de los dirigentes aplauden a Rufián con las orejas. Un brindis al sol a mayor gloria mesetaria de ese catalán tan simpático, tan simpático que no parece catalán. 

El acto de Sumar me parece no ya innecesario, me parece patético. No sabían si cambiaban de lider -Yolanda pasó de ellos-, sabían que iban a cambiar de nombre, como si eso importara, y ni siquiera llevaban ya consensuado una nueva denominación. Y, sobre todo, tenían algo muy claro, que no piensan moverse ni un milímetro en su condición de muleta del PSOE, preferiblemente en el gobierno, y, si no, en el Congreso. Maillo, el de IU, que se autoerigió en columna vertebral del invento, ni siquiera dijo aquello de Anguita: 'programa, programa, programa', que estaba muy bien excepto por el pequeño detalle de que, tras las elecciones, el programa se olvidaba por completo, no fuera a restarle autonomía a los amados líderes. Ni eso; hablaron, creo, de reilusionar y, por supuesto, impedir el avance del fascismo.

Siento ser reiterativo. El pragmatismo -y Rufian-  nos dice que se trata de evitar el triunfo del PP/Vox, y el praamatismo  -y la ley electoral-nos dice que, visto lo visto, lo mejor es votar al PSOE.


martes, 24 de febrero de 2026

 

Mientras preparo el sigiente post sobre las consecuencias de la conferencia de Bretton Woods, adjunto un editorial de Vicent Partal, director del diario catalán Vilaweb, publicado hace unos pocos días en relación con el caso Epstein. Creo que, sin ser, ni tener por qué serlo, ni ser posiible todavía a la luz del inmenso, y en su mayor parte trivial, materialpublicado, un análisis político en profundidad -ese "Jeffrey Epstein no era un delincuente solitario; ... En realidad, era una infraestructura" llama a hacerlo-, Partal plantea una serie de consideraciones lúcidas y bien escritas, acerca del mundo de hoy (no del mundo today). 


Andrew: ¿príncipe destronado o cortina de humo?

Andrew cae hoy no porque el sistema haya decidido hacer justicia, sino porque el sistema ha decidido que Andrew ya no le hace servicio y que sacrificarlo es menos costoso que protegerlo.

Vicent Partal         19.02.2026 


Hay destinos que parecen escritos por una mano invisible, con esa crueldad precisa que solo sabe imaginar la gran literatura. Andrew Mountbatten-Windsor –que ya no es príncipe, ni “Alteza”, ni nada– fue detenido ayer por la policía inglesa. Ayer, concretamente, que era el día de su cumpleaños. Shakespeare seguramente no se habría atrevido a escribir una escena como ésta.

Pero, detrás de la tragedia personal, existe una tragedia política de una magnitud que todavía no hemos procesado del todo y que no sé cuándo podremos procesar. Ni siquiera si lo podremos hacer. Porque la historia de Andrew no es tan sólo la de un hombre que se ha caído de la cima por su arrogancia o por sus debilidades morales. No: es la historia de un sistema. De una red. De una forma de organizar el poder que durante décadas ha movido medio mundo de la penumbra estando y que la luz de los archivos Epstein ha empezado a iluminar lentamente.

Esto que los documentos americanos han revelado es algo que va mucho más allá de un financiero con tendencias criminales y amistades poderosas. Jeffrey Epstein no era un delincuente solitario; esto sería una manera demasiado fácil de resolver el asunto. En realidad, era una infraestructura. Epstein había construido un sistema de captación y compromiso de las élites occidentales que funcionaba con la lógica precisa del chantaje político: atraer a los poderosos, documentar sus debilidades y convertirlos después en actores útiles o, al menos, en actores silenciosos. Príncipes, políticos, ricos, tecnólogos, embajadores, millonarios, periodistas, líderes de todo tipo pasaron por su organización. Construyendo toda una red transatlántica de deudas y complicidades que tenía como moneda de cambio no el dinero –aquello que formaban parte ya tenían tanto como podían tener–, sino la vulnerabilidad, los vicios, lo que querían hacer a escondidas y sin que fuera sabido.

Andrew Mountbatten-Windsor era, a la vista de todo lo que sabemos ahora, un activo geopolítico de primera magnitud en esta red: un miembro de la familia real británica, enviado comercial de la corona, con acceso abierto a los círculos diplomáticos y de inteligencia del Reino Unido, que compartía informes británicos-americanos-secretos-. Informes sobre cosas como posibles oportunidades de inversión en Afganistán –donde, recordémoslo, había soldados británicos muriendo en combate mientras él cometía tráfico de influencias. 

¿La pregunta inevitable es quién era, pues, Epstein en esta relación? ¿Un amigo? ¿Un banquero? ¿Un facilitador? ¿Un chantajista? ¿Un agente? ¿Un agente de quién? ¿Y para quien trabajaba, en última instancia, toda esta red de captación y compromiso que se extendió durante décadas entre las élites occidentales? Son preguntas que los archivos ponen sobre la mesa, pero que nadie, de momento, sabe responder con sensatez –abrumados como estamos todos por el alcance y la monstruosidad de lo que se ve.

Sea como fuere, creo que hoy podemos decir de forma bastante segura que, de los nombres que aparecen en aquellos documentos, Andrew no era el más poderoso. La lista es larga y, por ahora, prácticamente impune. Andrew ha sido detenido. Pero los demás, de momento, reciben únicamente preguntas incómodas en comparecencias parlamentarias o en entrevistas controladas, y la inmensa mayoría siguen haciendo vida normal, como si tal cosa.

Por eso la primera pregunta que me ha venido a la cabeza hoy es por qué cae Andrew y los demás no. Probablemente –pienso yo– porque él, a pesar de las apariencias, es el más fácil de sacrificar. No tiene electores. No tiene empresa. No tiene socios. No tiene capacidad de revancha política. Tiene, en cambio, un hermano que es rey y necesita modernizar una institución monárquica en crisis. Y tiene una familia que ha calculado de forma precisa, y lo demuestra hace meses, que el coste de protegerlo es muy superior al coste de abandonarlo. La monarquía británica sobrevivirá a Andrew de la misma forma que ha sobrevivido a todos los escándalos propios: ofreciendo al público el sacrificio necesario. Como si fuera redentor.

Está claro que aquí es donde la tragedia shakespeariana se vuelve vertiginosa. Porque en las obras del Globe el protagonista cae por sus faltas, sí, pero siempre dentro de un sistema de poder que le ha utilizado, que le ha nutrido y que, al final, le destruye cuando ya no le hace servicio. Lear no es traicionado por sus hijas en un vacío; es traicionado por unas hijas que han aprendido a operar exactamente como él les ha enseñado. Andrew no es abandonado por la corona en un vacío; es abandonado por una institución que ha aprendido a sobrevivir a cualquier coste, como obsesivamente.

No hay nadie que esté por encima de la ley, han dicho el primer ministro Starmer y el monarca -hermano del príncipe caído. La frase suena bien. Pero la pregunta política verdadera es: ¿por qué motivo la justicia tarda tanto en llegar? ¿Por qué los archivos Epstein permanecieron sellados durante años? ¿Por qué la justicia americana negoció un primer acuerdo de inmunidad para Epstein en 2008 que le dejó prácticamente libre? ¿Por qué motivo, cuando el caso se volvió a abrir, en 2019, Epstein murió en prisión en unas circunstancias que ninguna investigación oficial ha aclarado satisfactoriamente y que, por decirlo suavemente, es mucho más que sospechosa?

La respuesta –al menos, es la única que se me ocurre– es que las redes de poder se protegen. Que el sistema que Epstein construyó no era una anomalía, sino –al contrario– un reflejo del funcionamiento ordinario de las élites mundiales: la promiscuidad entre el poder público y el capital privado, el intercambio de favores y silencios, la falta absoluta de moralidad, la criminalización de los vulnerables y la impunidad de los poderosos.

En las tragedias de Shakespeare el protagonista cae, pero la corte sigue. Simplemente, el poder se redistribuye. Y el público vuelve a casa sabiendo que el mundo no ha cambiado en serio, pero habiendo vivido fascinado la catarsis de una caída que parecía imposible. Ayer, en una coreografía perfecta, seis coches sin matrícula llegaron a Sandringham y un hombre de sesenta y seis años, que nació príncipe y que pudo morir con honores y pompa, tuvo que abrirles la puerta y dejarse detener. El guion es espectacular, pero las verdaderas preguntas –quien sabía qué, quién se calló, quién se benefició, quién mató a Epstein o quien le dejó morir– siguen sin respuesta. 

Y, mientras no estén, la justicia que muchos celebran hoy será, yendo muy bien, incompleta. Y, yendo muy mal –que es lo más probable y me sabe mal decirlo así–, una cortina de humo. Otra.

Traducido del catalán por Google con revisión y corecciones mías.

https://www.vilaweb.cat/noticies/andrew-princep-destronat-o-cortina-de-fum/


PD. Hoy han detenido a Peter Mandelson, uno de los principales colaboradores ee Toni Blair y entusiasta defensor de la nefasta 'tercera vía', que, sin decirlo expresamente, sostiene Starmer. Creo que el Labour Party está moribundo y los enterradores ya preparan sus palas para la siguiente elección en UK. El viejo mundo.


domingo, 22 de febrero de 2026

 

Grandes lineas del proceso histórico contemporáneo. 4


Bretton Woods. 2

Retomo la descripción de la Conferencia de Bretton Woods, en la que los vencedores occidentales de la guerra, liderados por USA, asumieron como objetivo principal la tarea de definir el nuevo orden monetario y comercial internacional desde la perspectiva de la liberalización del intercambio de mercancías y el impulso hacia lo que décadas después se conocería por globalización. Y, junto a ello, construir un ‘mundo basado en reglas’, expresión que se ha puesto en el último año muy de moda porque Trump parece querer acabar con las reglas, con el orden y hasta con el mundo. Ingeniosidades aparte, y tras el fracaso de la Sociedad de Naciones fundada tras la IGM, que pretendía algo parecido pero que nació casi muerta, era muy importante para las sociedades de postguerra que existiera un orden estable y que se cumpliera, aunque fuese más que nada de bocas hacia fuera y de esa manera, como semidenunció (a buenas horas, mangas verdes) Mark Carney, el premier canadiense, hace pocas semanas en Davos. 

El patrón oro que, con las limitaciones y manipulaciones chapuceras que se han visto, había funcionado relativamente bien, con la libra británica como principal moneda, hasta la I GM, estalló rntonces, de facto, en pedazos, sin que tras el fin de la contienda bélica se restaurase la situación anterior. Sólo algunos países imperialistas con ínfulas de grandeza, como Gran Bretaña y Francia, intentaron restablecer un orden que se basaba en la relación metrópoli-colonia, manteniendo su antiguo poderío, pero la crisis de 1929 echó al traste todos los esfuerzos de respeto al patrón oro y hubo de  nuevo que  echar mano de la maquinita de ‘hacer dinero’, sin la menor relación con la cantidad de oro que se conservaba en los bancos centrales. La excepción fue USA, que incluso durante la guerra mantuvo la sujeción del dólar al oro que atesoraba bajo las bóvedas de Fort Knox, gracias a sus superávits comerciales.  Finalmente, hubo de abandonarlo también en 1933. Sin patrón oro ni una mínima disciplina, los pagos en el comercio internacional, y el mismo comercio internacional, se convirtieron en un caos hasta el fin de la IIGM. Justamente, la Conferencia de Bretton Woods trato de poner orden, restaurando en parte el viejo patrón oro, pero con características novedosas y un nuevo hegemón. 

Pese a que la Conferencia acudieron representantes de 44 países -incluso, como dije, con la URSS de invitado de piedra en lo que respecta a los objetivos reales-, como era de esperar quienes llevaron la voz cantante fueron el antiguo hegemón mundial, Gran Bretaña y el que iba, definitivamente (el periodo de entreguerras, con su Gran Depresión incluida, fue confuso), a tomar el relevo, USA. Aunque las vicisitudes y la evolución de las posturas de casa cual son muy interesantes e instructiva, me limitaré a lo esencial y los resultados de las discusiones. La delegación de Gran Bretaña estaba encabezada por el economista más influyente del siglo XX, John Maynard Keynes, y la delegación norteamericana, aunque no era su máximo representante,  fuee Harry Dexter White, director del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el auténtico antagonista de Keynes. Los británicos, aún consideraba a los yanquis sus pares y no estaba dispuestos a aceptar la supremacía del dólar respecto a la libra, desde la época victoriana, siglo XIX, moneda muy predominante de facto en el comercio mundial. 

Y en ese sentido, Gran Bretaña llevaba una propuesta inaceptable para USA; ocurre que la había elaborado Keynes y era técnicamente genial, además de prefigurar un mundo más igualitario, donde tan bueno o tan malo era ser un país ‘demasiado’ exportador (antes nunca se era ‘demasiado’) como muy importador, penando a ambos. Lo ideal es que todos los países colaboraran en conseguir un mayor equilibrio de su balanza comercial. Keynesplanteaba crear una moneda ‘neutra’, que llamó Bancor, cuya valoración dependía de una serie de mercancías de uso mundial (es decir, se seguía con una moneda fiduciaria de un patrón-mercancías, no ya de un patrón solo oro), lo que evitaba el predominio -el privilegio exorbitante- de que la moneda internacional de intercambio y de refugio de valor fuera la de una gran potencia emisora de dicha moneda. Aunque la distancia intelectual entre Keynes y White (un excelente economista) era de años luz, se impuso, claro, la posición de éste. Al fin y al cabo, por mucho que les pese a los ingleses y a las penalidades que pasaron y los muertos que ‘aportaron’, quien ganó la guerra -en el frente atlántico y pacífico, los soviéticos, en el continental europeo - fue USA. Es difícil saber lo que habría sucedido si se hubiese impuesto la posición keynesiana, es muy probable que, en las décadas posteriores a la guerra, a los países ‘en vías de desarrollo’ les habría ido bastante mejor y a los desarrollados, desde su perspectiva colonial, algo peor.


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A Trump le han bajado de su nube, esa en la que construye un mundo a su capricho y que sla camarilla de pelotas que le rodea (y le  aisla) -ojo, no todos son sólo pelotas, pero eso sí, todos son muy pelotas- le dicen que es el real. Ha sido en el asunto de los aranceles y es el Supremo quien lo ha hecho, pese a la mayoría de derechistas de que está compuesto. Tres 'conservadores' han votados con las liberales. Algún día, supongo que después de muertos, se sabrá qué pasa con Alito y Thomas, los dos jueces más veteranos, muy reaccionarios, y no nombrados por Trump. Bueno, de uno de ellos, Clarence Thomas,además de su sabida condición de violador. Y es que las medidas adoptadas por Trump al margen del Congreso son tan obviamente anticonstitucionales que un niño de cinco años no habría dudado en anularlas.

Por otro lado, las cifras son demoledoras. Desde que Trump impuso su caótica política de aranceles, con la pretensión de relanzar la industria norteamericana y revertir el déficit crónico de la balanza de bienes, en USA han perdido su trabajo más de 800.000 personas ocupadas en industrias pequeñas y medias, el déficit comercial se ha acercado al billon de dólares, los importadores yanquis han pagado más del 90% del coste que suponen los aranceles, cargando los precios a los consumidores (que, por tanto, son de hecho quienes pagan el impuesto del arancel). Por esto último, la inflación, al menos la subyacente, ha tenido que subir más de lo que muestran las estadísticas del IPC. No problema. Ya sabemos que al último responsable de las estadísticas oficiales de USA le cesó Trump porque no salía lo que el quería. 



Esta semana se han cumplido cinco años de estancia en prisión de Pablo Hasel. Su ideología, dentro de las izquierdas clásicas cuando entró en la cárcel me es bien conocida, ignoro si se mantiene ahí o ha evolucionado. Me da igual, ese no es el asunto para mí, aunque sí lo sea para muchos, que no lo reconocerán públicamente; aún me acuyerdop con dolor del asesinato de Puig Antic, cómo los futuros beneficiarios de la reforma miraban para otro lado, ante el descorazonamiento de unos pocos (servidora, entre éstos). Algunos, oportunistas, acomodaticios, posibilistas, malmenorista, ni siquiera cínicos, dirán que Hasel es un fanático, un fundamentalista. Quizá lo sea, pero eso no les quita un ápice a sus detractores de oprtunistas, acomodaticios, posibilistas y malmenoristas. Hasel no se desdijo de nada de lo que había rapeado, no ha aceptado beneficios penitenciarios, no quiere las migajas de sus carceleros, ni la condescendencia -siempre utilizada, ideológicamente, pro domo sua- de los poderosos. Mi enorme respeto por él y desde luego, ¡libertad para Hasel!

En el próximo post, una vez pasada la semana, comentaré lo de las sedicentes izquierdas, bien instaladas ellas en el machito, la antítesis humana de Pablo.




miércoles, 18 de febrero de 2026

 

Conceptos económicos básicos. 2


Patrón monetario.

Hemos visto que, en lo que concierne al ser-dinero, el valor de pago (cambio) de una moneda no es el que tiene como cosa material, sino el que figura grabado o escrito en ella, esto es, el valor nominal. Pero, que ese valor en sí no conste como dinero, no quiere decir que carezca de él. Todo lo que se produce o se extrae tiene, en cuanto resultado del trabajo humano, algo de valor. O, según otros, ese valor consiste en que alguien podría querer esa cosa por la utilidad que le proporciona y estar dispuesto a intercambiarla por otra cosa que se posee y es un poquitito menos útil; mi formación marxista me hace defender el valor trabajo, con todos los matices que pueda ponerlo.

Según afirman historiadores de la antigüedad, hubo sociedades en que a los trabajadores se les pagaba con cantidades de sal -de ahí lo de ‘salarios’-. Con esa sal, los trabajadores compraban el resto de mercancías que precisaban, esto es, la sal era dinero. Sin embargo, también la utilizaban para sazonar sus comidas, de modo que la sal era una mercancía más. La sal pues era dinero y mercancía, es decir: dinero mercancía. Y, por supuesto, no tenía un valor nominal, su único valor era el real, el mismo si echabas un gramo en el potaje que si pagabas tomates con él.

La inviabilidad de la moneda-mercancía, por no cumplir las características mencionadas en el post anterior: poco peso, poco tamaño y un valor nominal inscripto que puede ser muy superior al real, condujo, en economías mercantiles menos elementales, a la adopción de la moneda basada en patrón. Ello significaba que se adoptaba una mercancía, generalmente escasa y preciada, como el oro, en calidad de patrón monetario, de modo que un kilo de oro tenía un valor idéntico a una cantidad determinada de cada una del resto de mercancías, luego el oro era dinero, pero, paradójicamente, no se solía utilizar como tal; lo que se hacía era fabricar monedas con un valor nominal equivalente a una cantidad exacta de oro. Es decir, con un kilo de oro compro diez vacas, pero no las pago con lingotes, sino con unas 100 monedas cuyo valor nominal es 10 gramos de oreo, o con un pagaré en el que constase ‘páguese al poseedor un kilo de oro’.  

Claro, para eso había que confiar en que el emisor de la moneda que uno usaba tenía esa cantidad de oro y, esto es fundamenta, estaba dispuesto a trocarla en cualquier momento por esas monedas. De ahí procede un término muy corriente, el de dinero fiduciario, que, en épocas de patrón mercancía, reposaba en la fe en el Estado, en un banquero, en un prestamista, etc.

El patrón oro rigió la economía dineraria en los siglos del despliegue del capitalismo, XV a XIX, especialmente en el comercio internacional y en la recaudación de impuestos. Este sistema tenía varios fallos, de los que dos de ellos atacan a su fundamentación-

- El dinero existente en un país o en un grupo de países con comercio relevante entre ellos, lo que llamamos base monetaria global, dependía de un elemento azaroso, el descubrimiento de nuevas minas de meta, oro o plata, y la productividad de las existentes (muchas se agotaban). Siendo el oro y la plata mercancías, si había más cantidad, bajaba su valor, por aquello de la oferta y la demanda. Un ejemplo: las continuas remesas desde América y Africa de estos metales a Europa a partir de inicios del XVI provocaron una inflación (subida de precios) enorme, ya que, para una cantidad de producción que se elevaba lentamente, el dinero crecía muy rápidamente, de modo que la proporción producción / dinero disminuía, una misma producción de mercancías costaba más dinero. 

- Las continuas trampas de los acumuladores de oro, monarcas, tecas, banqueros, en relación con la cantidad de moneda fiduciaria. Hay multitud de procedimientos, pero, al fin y a la postre, cada vez se daba menos oro por unidad de moneda. Con el desarrollo industrial acelerado de la segunda mitad del XIX, los tenedores de oro, básicamente ya los Estados, emitieron mucha más moneda de la que podía respaldar el oro que tenían, lo que originó frecuentes crisis económicas.

La situación, que describiré con un mayor detalle en el próximo post, sobre el desarrollo de la economía diseñada en Bretton Woods, acabó cuando se acabó la farsa del patrón oro. A partir de ese momento, el dinero pasó a ser lo que, en realidad siempre había sido: una función y un objeto, la moneda involucrada, que se ejecutaba en las sociedades porque había un poder que así lo determinaba. Ese poder, bajo la forma del Estado, decide que tal cosa es dinero y que -bajo pena de sanción- todos deben aceptarlo como pago de mercancías, sea el propio Estado o un particular quien compre las mercancías, y que todos deben entregar parte del dinero de su propiedad al Estado en concepto de impuestos. Si el Poder quiere atarse a la autonorma del patrón oro, puede hacerlo, y si quiere transgredir esa norma, como ha hecho a lo largo de la historia, lo hace. No hay más, es posible que en tiempos remotos mercados rudimentarios funcionase de otra manera. Desde hace milenios, no. La última palabra la tienen quienes ejercen el poder real.

Inflación.

Todos sabemos que es una subida de los precios, que se mide según el Indice de Precios al Consumo (IPC) anual. Ello significa que cuando el IPC aumenta respecto al años anterior, el conjunto de los precios -aunque el IPC se hace, inevitablemente claro, sobre un subconjunto pequeño del total de mercancías, lo que puede darf lugar a todo tipo de manipulaciones- aumenta en promedio y el dinero, la moneda se deprecia. Si el kg. de manzanas estaban a 3€ y ahora a 5, el dinero ha pasado de valer 5 a valer 3€. La inflación está causada, bien por una aumento de la demanda, donde los consumidores de bienes o de equipos productivos aumentan poderosamente su capacidad productiva y los productores no pueden ampliar la oferta tanto como lo hace la demanda de compra, de modo que la competencia entre demandantes eleva los precios (en esa visión tan enternecedoramente clásica que toma el juego oferta-demanda como una especie de subasta), bien por estancamiento o retroceso de la demanda: menos bienes para más dinero. Con frecuencia, esta última, la inflación generada por la (falta de) oferta ha tendido a subestimarse, lo que es un grave error. 

La deflación es lo contrario de la inflación. Por eso, a la hora de comparar PIB se suelen deflactar los precios de cada año, es decir, se les aplica negativamente la inflación, para que la mercancía, las patatas, lo coches, cuesten lo mismo que un año de referencia. Porque, en última instancia, las mercancías importan más que el dinero; nadie se alimenta con monedas de dos euros. 

A los largo de la historia han tenido lugar muchos episodios de inflación alta y continuada, y hasta de hiperinflaciones de un billon % como en Alemania trás la IGM. Lo típico de ir a un bar, pedir una caña y pagar por adelantado, porque en el tiempo en que te la tomas ha subido al doble. Numerosas encuestas y trabajos muestran que, sesgos ideológicos aparte y en ausencia de catástrofes económicas o políticas coyunturales, la inflación es el factor más importante de la mayoría de la población, en especial de la menos acomodada, a la hora de ir a votar.

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Hoy, 18 de febrero, tendrá lugar la tan publicitada conversación entre el primer espada, Gabriél Rufián y el meritorio Emilio Delgado acerca de como van a salvar a la izquierda. Y el sábado, la reunión de miembros de esa plataforma electoral llamada Sumar que, parece ser, va a renovarse. De nombre y poco más, porque tampoco hay mucho chopped que repartir. Por cierto, Yolanda Díaz no va ni al primero, normal, ni al segundo, insólito. A buen entendedor … a no ser que, emulando a su amado Pedro Sánchez, se sitúe fuera de la melé, al modo de aquellos cuatro días de reflexión de Sánchez, para que unos cuantos cientos de pelotas engorden su narcisismo al grito de: "No te vayas, no te vayas, nosotros somos contingentes, pero tú eres necesario/a” 

Y más por cierto, Delgado, convertido en figura mediática, reina por un día, ha dicho, cito de memoria, que hay que visibilizar a los invisibilizados (por la gente de LGTBI, racializados, etc.), sin por ello dejar de visibilizar a los visibles, (blancos, heterosexuales españoles y mucho españoles). Luego, ha rectificado, porque, afirma, no se ha expresado bien. No creo que sea una cuestión de claridad verbal, más bien una cierta idea, inconsciente por muy arraigada, de parte de la izquierda, sobre lo que representa otra parte de la izquierda, esa a la que las derechas llaman ‘woke’. En un próximo post, tras los grandes eventos de esta semana, analizaré un poquito a la izquierda patria; y a la otra.


Ayer decayó la propuesta parlamentaria de Vox de prohibir el niqab y el burka. Por lo visto, Junts per Catalunya votó en contra y la cosa no salió, pero tiene preparada alguna propuesta parecida, más suave, supongo. En cualquier caso, no querían votar lo mismo que Vox (lo que no sucede al revés, y se verá pronto si Junts sigue con su idea de proponer una ley distinta/similar a la de Vox). Junts avanza hacia restaurar lo que fue Convergencia, ya sólo les falta un Pujol, y me temo que el pobre Puigdemont no es el adecuado. No se olvide que Pujol era un tipo muy derechista, corrupto, pero, eso sí, antifascista. 

Respecto a la prohibición del burka de Vox, es lógica y coherente, se trata de atizar la islamofobia y la antiinmigración, de publicitar la teoría del reemplazo. Nada nuevo,  tampoco el emplear una ley penal, punitiva (no punitivista, eso es otra cosa). Aunque toda ley se apoya en ese Derecho Penal que consiste en norma/castigo de su transgresión, tiene un suplemento que es el Derecho simbólico, cuya función es la de refrendar los valores que suponen la norma prescrita, 

A lo largo del siglo XXI, en mis incontables paseos por todo Madrid, no he visto más que a una mujer con niqab; reconozco que me dio mal rollo, pero eso no es ningún argumento. De hecho, me acerque e iba con un tipo muy bien vestido que hablaba supongo árabe; me dio la impresión de que eran turistas. Otra vez vi una figura similar a lo lejos no puedo asegurar qué vestimenta llevaba. Es decir, se trata, como con casi todas las leyes que son más simbólicas que sancionadoras, de una ley inaplicable por falta de autor. Nadie lleva en España el niqab; un 0,000.001 no es nadie. Sin enmbargo, Vox entiende que asociar el niqab, como si lo vistieran todas las mujeres mahometanas en España, con la yihad islámica y con la presencia de moros todos ellos delincuentes.

Hace años , cuando la prohibición en Francia del chador en la escuela y el burkini en las playas, escribí bastante sobre esto. No vuelvo a ello, es un material enorme; sin embargo, he cogido de ahí una imagen que, además que me parece graciosa, me ha gustado, precisamente por su ambigüedad. Que cada cual la interprete a su gusto.


  Si es que van como van y luego pasa lo que pasa





sábado, 14 de febrero de 2026

 

Conceptos económicos básicos. 1


En este recorrido por la estructura, y dinámica geopolítica-económica desde la IIGM, no voy a tener prisa alguna. Iré, tranquilamente, poco a poco. Así, en el post anterior anuncié que en éste hablaría de dinerol y de patrón monetario. No pretendo ser exhaustivo, pero menos aún dejar conceptos colgados, aunque tenga que explayarme más de lo previsto. Por ello, esta entrada se circunscribirá a la noción de dinero.


Dinero.

El dinero es una función social, es decir, un modo de funcionamiento social normalizado, necesario para las conservación de gran parte de las sociedades pasadas y presentes. de la sociedad orientado a su conservación. Consiste, básicamente, en un conjunto de reglas a seguir por las personas que incluyen un determinado manejo de unas cosas determinadas. A esas cosas las voy a llamar moneda. NOTA. La función general del dinero incluye dos subfunciones.

La primera (sub)función es mediar en el intercambio de bienes, a los que llamaré mercancías, en tantoque se producen precisamente para ser intercambiadas. El origen del intercambio mercantil se halla la división del trabajo, el hecho que unos producen unas cosas, bienes, servicios, y desean otras, de modo que cada uno cambia, directa o indirectamente, lo que produce y lo que desea. Simplificando al máximo, pensemos un entorno en el que Carmen produce, y vende, relojes, Luis, tomates y Rosa, pianos. No voy a entrar en el espinosísimo asunto del valor, si es conferido a cada mercancía por el trabajo humano, por la preferencia marginal o por lo que sea. Es decir, que estamos en una sociedad que ya ha establecido en un momento dado unos valores de cambio, una relación de intercambio entre las distintas mercancías- de tal modo que el valor de un piano son 10 relojes y 1.000 Kg de tomates. Entonces, si Carmen quiere tomates, y Luis, relojes, intercamban una mercancía por otra, hacen un trueque, de modo que Carmen obtiene tomates, 'pagándolos' con relojes, y Luis, relojes, y los 'paga' con tomates. Pero, supongamos que Carmen quiere tomates, y Luis, pianos,;tenemos un problema, ya no es posible el intercambio directo, a lo sumo, si Rosa desea relojes, quizá podría pagar a Carmen con pianos y está emplearlos para intercambiar con Luis. Un follón total que conduce al caos absoluto en el caso, real, de existencia de miles de mercancías distintas. No sólo eso, aparece otro problema añadido, que, aunque Carmen quisiera tomates, por ejemplo, 10 Kg., y Luis aceptara  relojes, debería darle a Carmen la centésima parte de un reloj. Complicado. 

Por ello, por ambas consideraciones, y para ello, una vez que el trueque se torna insuficiente a partir de un determinado nivel de desarrollo y de especializaciones en la producción, surge el dinero. A diferencia de las mercancías, las monedas no tienen en sí un valor, sino que representan a todas las mercancías de ese valor, de modo que, de hecho, sí tienen un valor,  pero se trata de  un valor abstracto, una convención social que les sirve para comprar cualquier mercancía con ese mimo valor, ahora real, concreto.

Entonces, Carmen, Luis y Rosa ya no intercambian mercancías, sino que venden su mercancía por dinero, y con ese dinero adquieren, compran, cualquier mercancía distinta de la suya, claro. Además, a diferencia de las pianos de Rosa, caros y muy pesados, y los relojes de Luis, muy caros, el dinero se soporta por una moneda ligera y de poco volumen, que puede llevarse en el bolsillo.  

La otra subfunción es la de reserva de valor, atesorar cosas con un valor determinado durante un tiempo para emplearlas más adelante. También para ello el dinero bajo la forma de moneda es, al menos en la práctica, indispensable. E, igual que para intercambiar, para ahorrar, las monedas han de ser livianas, pequeñas y con capacidad para representar -el valor nominal que lleva grabado o escrito- un valor muy alto, una moneda metálica de dos euros l, un billete de 100 €, etc. Que quepa bien en una caja fuerte o bajo el colchón. 

Se suele hablar también de una tercera función del dinero. Una función abstracta, que no implica ninguna materialidad. Es la de unidad de cuenta: el valor (de cambio) de cada cosa, aunque repose en ella, se mide por su valor en unidades de dinero. El valor (de cambio) de la mercancías a es el doble de el de la b porque a cuesta 100 € y b, 50. 

En las teorías económicas clásicas, el dinero procedía de la necesidad de intercambio de un mercado espontáneo, un imperativo meramente económico. Otras teorías, minoritarias, sostienen que es el Estado, o sea lo político quien crea el dinero y organiza el mercado .En este texto, no entró en esa controversia histórica y antropológica, un asunto de huevos y de gallinas. En mi opinión y por lo que sé, nunca ha habido un mercado con algún nivel de desarrollo en el que no exista un poder público sobre la sociedad, es decir, un Estado. Entre el Estado y el Mercado, entre lo político y lo económico siempre ha existido una firme imbricación. Y ahora más que nunca. De hecho, lo que en la actuaslidad se llama Economía nació con el nombre de Economía Política, y sólo por motivos ideológicos los economistas neoclásicos lde finales del XIX le quitaron lo de ‘Política’: se trataba de excluir al humano, ese animal político lleno de prejuicios e intereses, y sustituirlo por la omnisciente  ‘Mano Invisible’ del Mercado, que fuese quien  fijara precios y organizara la economía de manera óptima.


NOTA. 

Tenemos aquí encuentra un problema de ambigüedad semántica, porque muchas veces el término ‘moneda’ refiere una pieza circular plana de metal barato -'le dio unas monedas al mendigo'- como al dinero de un país emisor en abstracto -'la moneda de USA es el dóla'r , o 'está en marcha una expansión monetaria'. El contexto explicita con claridad cada uso. El que asumiré por defecto es el que se adapta a la definición anterior de dienero: la moneda , la cosa que la función-dinero maneja, asuma la forma de moneda metálica, papel moneda o un apunte en una cuenta del Banco Central o un banco comercial. O sea, el dinero es una moneda, en cualquiera de sus materializaciones, más un conjunto de reglas que dictan como emplearlo. 


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Elecciones en Aragon II

Vista por encima la parte superior, la de los más votados en los resultados autonómicos de Aragón, me toca examinar brevemente los de la parte baja del panel. Aquí encontramos, básicamente, lo que suele llamarse izquierda a la izquierda del PSOE, es decir, que hablaré un poco de la izquierda, como partidos y como espacio político.

Antes, un apunte sobre la única opción significativa que no está en este grupito de izquierda. Me refiero a Se Acabó La Fiesta (SALF), que ha estado a punto de conseguir un diputado y que ha sumado ¡tres veces más electores que Podemos! Reconozco que esta gente me deja perplejo, que sobrepasa mi capacidad de comprensión. Un partido más cuñado que los supercuñados de Vox, quienes, por lo menos tienen una base franquista, es decir, un componente político-ideológico. Pero, ¿estos?, puro odio, sin ideología alguna dirigidos por un tipo siniestro, feo física y moralmente, un partido sin ningún tipo de estructura y con dirigentes desconocidos y, con frecuencia, corruptos. Uno puede entender y hasta eh respetar a partidos como los falangistas, con una ideología muy definida, que consideran que Vox son unos traidores y unos oportunistas subordinados su última instancia al R78. De SALF sólo se me ocurre que sean conspiranoicos patológicos, que piensen que la Tierra es plana y que el cambio climático es una patraña urdida por Zapatero para dominar el mundo. En todo caso, para los malmenoristas inveterados, bienvenido sea: quitan votos a Vox, que, sin ellos, se acercaría muy peligrosamente al PSOE.

Vamos a la izquierda. Por orden de importancia cuantitativa, empezamos con el CHA.  Han doblado sus votos y diputados y es justo considerar sus resultados como todo como un éxito. No es difícil a la vista de las cifras de estas y de pasadas elecciones inferir que gran parte del de su éxito es debida a que han logrado el desplazamiento de votantes de Podemos, IU-Sumar y el mismo PSOE. Si bien no todos al mismo nivel. El PSOE sólo les ha cedido una pequeña parte de sus votantes, de IU-Sumar, apenas nadie Podemos, casi 75% de los votos del 2023 ; es decir, el CHA se ha alimentado de Podemos.

Ninguna novedad en lo que concierne a IU (me olvido de Sumar que, en Aragón, y en el resto del Estado, es un fantasma más bien grotesco; un Sumar que no suma nada a IU). No se inmuta, hemos visto. IU es lo que queda, aquí y en el Estado español con excepción de Cataluña y, si acaso, del País Valenciano, del PCE con la ya innecesaria marca IU, personas, me temo, en general bastante mayores y sin relevo generacional. Nostágicos, por mucho que cada cuarto de hora anuncian un ‘nueva izquierda, de una visión desfasada de un mundo totalmente diferente al que ellos viven.  Digamos que se halla en estado de extinción natural. 

La cuestión es, entonces, por qué el 50% de la gente que todavía votaba a Podemos ha dejador de hacerlo y por qué ahora la mayoría -las estadísticas del 2023 y actuales son elocuentes- lo hace al CHA. Se puede echar mano del argumentario que plantea que en las elecciones a la Comunidad tiene más peso un partido local, como CHA, y en las generales un Podemos de alcance estatal. Puede tener algo de razón, pero además de autocomplaciente (para Podemos), sustituye de manera estéril un análisis político serio. En mi opinión, mucha gente está tirando la toalla en lo que se refiere, ya no a cambiar el mundo, ni siquiera a cambiar España, en la dirección quje desearía. Tenemos, entonces, una formación como CHA, honesta y bien dirigida, que , si por un lado es de izquierda a lo Sumar, moderadita y progre, adopta un regionalismo que lo lleva a hacer hincapié en la política local, donde puede ser eficiente. A nivel estatal lo es tanto como Podemos, o sea, nada. Por ello, aporta un diferencial respecto a las de Belarra y Montero. Aunque desconozco Aragón, estoy seguro que habrá reivindicaciones y agresiones a nivel municipal, provincial e incluso comunitario a las que un partido como CHA, con una buena implantación territorial y desde propuestas progresistas, puede abanderar y, a veces, ganar. Obsérvese que no se trata de una posición malminorista del elector, sino de una que dice: “soy consciente de que, vote lo que vote, va a continuar la monarquía, se va a fortalecer la oligarquía y los aparatos de dominación, pero, a lo mejor, puedo contribuir a que no se tale el bosque de al lado, o que mi parlamento regional no añada más reacción a la reacción que llega del Estado Central”. Una microguerra de posiciones; lo importante es no engañarse. 

A bote pronto, dos conclusiones sobre estos últimos párrafos:

- En el campo de la izquierda, y dentro de unos límites que no amenacen a los grandes poderes, ni estatales ni territoriales, formaciones del tipo de CHA tienen un buen futuro, y no sólo, aunque, sobre todo, en las elecciones locales y autonómicas; también en las nacionales. No estoy hablando de partidos independentistas, que operan en otro ámbito (excepto, quizá, el BNG que se mueve a caballo de lo nacionalista y lo regionalista). Veremos que pasa con Más Madrid, que es, también, un caso ambivalente.

- Podemos presenta un futuro muy negro. Su pasado en el gobierno de Sanchez le pasa una factura muy alta, y, paradójicamente, al mismo tiempo su línea política real, si uno no se deja impresionar por su verborrea izquierdista, es conseguir unos números en las Cortes que le permitan volver de nuevo a un gobierno ‘de coalición’ a la vera del PSOE. Poco atractivo para una población cada vez más exhausta por todo lo que la rodea.

Sobre la unidad de la izquierda’ y todo eso, esperaré a ver que se cuentan, Sumar por un lado y Rufián, que tienen sendos actos ‘aclaradores’ la semana que viene. En todo caso, llevo tiempo afirmando, ante los improperios y acusaciones de buenos amigos, que, si eres partidario por sistema del mal menor, debes votar al PSOE.




martes, 10 de febrero de 2026

 

Grandes lineas del proceso histórico contemporáneo. 3


Bretton Woods. 1

Este post, y los siguientes, tratan de economía. Más exactamente, de historia económica y de su entrelazamiento con la historia sin adjetivos. Sucede que, sin conocer con alguna claridad una serie de conceptos económicos, es imposible entender nada. Y, dado que no pretendo que éstea sea una exposición sólo al alcance de economistas o personas introducidas en su temática, intentaré explicar las cosas del modo más sencillo, eso sí, con el rigor necesario. No obstante, habré de insertar varias notas explicativas y tendré que hacer bastantes posts para explicar todo esto sin que cada entrada sea un mamotreto.

Si el punto de partida del orden geopolítico establecido por el fin de la IIGM viene dado formalmente por las conferencias de Yalta y Postdam, su equivalente (parcial) en el campo económico es la Conferencia de Bretton Woods de 1944. Pongo entre paréntesis el ‘parcial’ porque las consecuencias de Yalta/Postdam fueron dividir el mundo en dos partes, mientras que las de Bretton Woods afectaron directamente a sólo una parte: el bloque occidental y países asimilados, del Tercer Mundo, esto es, al universo capitalista. En la Conferencia se trató acerca de cómo y qué tipo de capitalismo implementar, de cómo organizar las sociedades capitalistas que salían de la destrucción bélica. Ciertamente, a la reunión asistió también una delegación soviética que participó activamente en los debates, pero su intención principal era llegar a acuerdos sobre los dineros a asignar para la reconstrucción postbélica, del resto, finalmente desdeñó los acuerdos y no se integró ni en el FMI ni en el Banco Mundial. Lógico, puesto que su sistema económico no tenía mucho que ver con las así llamadas sociedades demoliberales de Occidente y sus antiguas colonias o zonas de consolidada influencia, el objeto real de Bretton Woods. 

Así, la conferencia diseñó una estructura económica internacional adecuada al mundo capitalista que surgía de la guerra. Por un lado, fundó dos instituciones, que aún perviven con su influencia intacta, el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El Banco Mundial, cuya creación en 1945 fue auspiciada por la Conferencia, con el nombre de Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. Mala traducción del inglés que, además de exhibir un acrónimo mucho más bonito: BIRD, incluía la D de Developement, desarrollo, en lugar de la F de fomento, mucho menos expresiva. El BIRF, luego, BM, era una institución bancaria con un capital inicial pagado proporcionalmente por los países que, en 1945, refrendaron los acuerdos de Bretton  Woods y después mediante emisión deuda. Su función fue primeramente financiar con préstamos a los países destruidos por la guerra y, con posterioridad, prestar a largo o medio plazo a tasas de interés por debajo de las del mercado a países en vías de desarrollo básicamente para que éstos emprendieran proyectos de infraestructuras o servicios sociales.

Aunque a veces se confunden o superponen las actividades del Banco Mundial y el FMI, la definición de las funciones de éste fueron nítidas, sostener en términos financieros el nuevo sistema monetario internacional diseñado por la Conferencia. El FMI ayudaría a entonces, con créditos a corto y medio plazo, y casi siempre exigiendo condiciones de política económica -austeridad, ajustes antipopulares- a países con dificultades originadas por el propio sistema: déficits permanentes y abultados de la balanza de pagos, deudas públicas excesivas, déficits fiscales continuados, etc. 

Además de estas organizaciones, y en mi opinión con mayor importancia, la Conferencia de Bretton Woods estableció un sistema monetario internacional que ordenase y disciplinara los pagos dinerarios entre todos países y que acabara con el caos de entreguerras, de modo que el comercio entre los distintos países fuera más eficiente. Pero, antes de explicar ese asunto, dedicaré el siguiente post a suministrar unas nociones básicas sobre dinero y patrón oro. Quien lo tenga suficientemente claro, puede saltárselo 

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El domingo tuvieron lugar las elecciones autonómicas en Aragón. Por la parte de arriba casí se podían haber predicho con bastante certeza con anterioridad. Más que nada porque ha sido muy similares a lo que mostraron las de Extremadura, algo muy previsible. Resumo en varios puntos los hechos y mis opiniones sobre ellos.

- El PP se mantiene a la baja, con una leve caída. El PSOE no llega a desplomarse, pero casi. Vox sube mucho y se acerca a las dos patitas del bipartidismo.

- La política de Feijoo, forzando a los presidentes de Extremadura y Aragón a adelantar las elecciones (algo que, creo, no querían, al menos el de Aragón) se ha mostrado como una táctica de resultados más que dudosos, casi un tiro en el pie. Y digo táctica porque la visión estratégica del PP no va más alla de ganar las elecciones generales por una mayoría que le permita formar gobierno. Supongo, entonces, que el PP pretendía mostrar  por medio de las autonómicas el derrumbe del PSOE y la necesidad del voto útil al PP para no tener que depender de Vox, o, cuando menos, no verse obligado a gobiernos de coalición con ellos. Respecto al primer punto, para este viaje no hacía falta tanta alforja, todos los que no cobramos por ignorarlo sabemos que el PSOE está en caída libre, y que no parece que vaya a revertir. Y, en cuanto al segundo, desastre total, Vox se acerca cada vez más al PP, si ya antes tenían que pactar con él para gobernar, ahora mucho más y con muchas más contrapartidas. Todo el Estado español puede ver la tendencia: el PP se estanca y Vox avanza impetuosamente. No parece que Feijoo y su equipo tengan una gran lucidez política. 

- El PP de Feijoo se va a poner cada vez más nervioso porque la distancia con Vox se acorta por momentosEl futuro de Feijoo es más bien negro, sólo podría salvarle, y ya se vería, acceder a la Moncloa lo antes posible, es imperioso que las generales sean lo antes posible, pero no está en su mano parlamentaria adelantarlas. Cuentan con la judicatura, pero va muy despacio, y a Sánchez ya le da todo igual, se trata de aferrarse al cargo a la espera de algún milagro. De aquí a un año, cuando ya se cumpla el ciclo legal de elecciones, pueden pasar muchas cosas, y lo más probable es que no sean muy halagüeñas para el PP. La derecha española tiene dos almas y para el PP, lo más importante, aunque muchos no lo sepan todavía, es su autodefinición histórica; es probable que en las elecciones andaluzas de junio algo se clarifique. Por ahora, el PP, más allá de su verborrea insultante, se halla casi inmovilizado. 

- El PSOE, como el muñequito de duracel, cae, y cae, y cae. De nada le ha servido que, a diferencia de Extremadura, la candidata ha sido hasta hace unas pocas semanas ministra, y portavoz, supuestamente más conocida, y, sobre todo fan absoluta de Sánchez. Pedro no puede mirar hacia otro lado y desmarcarse: el fracaso de Alegría es su fracaso. De poco le ha servido su autoproclamación como líder universal de la progresía. Pero bueno, es entretenido ver qué se inventa para aferrarse al despacho monclovita.

- En resumidas cuentas, cada día que pasa y que Sánchez se resiste a convocar elecciones, más cerca estamos de un gobierno paritario PP-Vox. O …

- ¿Qué decir de Vox? Al calor de Trump y la dinámica política europea crece como la espuma y su techo es cada vez más alto. Y son cada vez más fascistas. Por ejemplo, no creo que mucha gente conozca las cabezas de cartel extremeña y aragonesa. Revela que Abascal es cada vez más el gran líder mesiánico y que en el caso de que alguien quisiera hacerle sombra, aunque fuera parcial, se le relegaría y ocultaría. Bien es cierto que Vox no tiene ya ningún dirigente un un poco famoso o que salga de la mediocridad o impresentabilidad más penosas. 

- Teniendo en cuenta que sus simpatizantes y votantes se mueven por pasiones negativas muy rudimentarias y que rechazan toda reflexión política, la dirección se mantiene en una ambigüedad controlada, sin mojarse en las complejidades del trio España - Europa - USA trumpiana. Me da la impresión, aunque me faltan muchos datos, que, entre tanto tarugo, el único con una visión política larga, es Buxadé, lo que no debería tranquilizar a nadie. Por ahora, el viento de la historia impulsa las velas de Vox. No tienen qué hacer más que lo que ya hacen. Sacar a Abascal a todo tipo de eventos públicos en que les sea posible. Y esperar, tranquilos, sin asumir riesgos.


No sigo, en el próximo post, sección opinadora, atenderé a la parte menos votada en Aragón, también llamadas, sobre todo por sí mismas, las izquierdas. Y, si consigo no enrollarme demasiado, de eso de la ‘unidad de la izquierda’.


jueves, 5 de febrero de 2026

 

Grandes lineas del proceso histórico contemporáneo. 2


Dos hitos fundacionales marcan la construcción del nuevo mundo que sigue a la II Guerra Mundial, consecuencia ambos de la victoria aliada. Uno es la Conferencia de Bretton Wood, julio de 1944, y el otro, las Conferencias de Yalta, abril de 1945, y de Postdam, mayo de 1945. Estas dos últimas reuniones están muy cercanas en el tiempo y son complementarias de manera que hablaré de la Conferencia de Yalta/Postdam, como si fuesen sólo una.

 Un detalle curioso, atendiendo a las fechas, es que la conferencia de Yalta tuvo lugar antes de la derrota japonesa, cuya capitulación fue ende septiembre de 1945 (pocas semanas después de las explosiones nucleares en Hiroshima y Nagasaki; el principio del fin de la humanidad, creo, pero esa es otra historia). Incluso las otras dos conferencias sucedieron antes de capitular el Estado alemán (mayo de 1945). No obstante, ya a primera, la de Bretton Woods, se celebró después de la batalla de Stalingrado y el desembarco de Normandía, es decir, cuando la guerra ya estaba virtualmente ganada por los aliados. En todo caso, se ve que las potencias aliadas, que ya se veían vencedoras, tenían prisa por conformar el mundo según sus intereses

La conferencia de Yalta/Postdam tuvo como fin principal diseñar el nuevo mundo, y repartírselo, claro. Aunque acudieron los primeros mandatarios de las potencias aliadas, era evidente quien tenía la voz cantante -pese a los un poco patéticos esfuerzos de Churchill por salir en todas las fotos-, las dos grandes potencias que habían acabado con los fascismos, la URSS y USA. Ellos dividieron el mundo en dos grandes zonas de influencia; desde la perspectiva de la política internacional, lo dividieron en súbditos de uno o del otro. Se abrió, entonces, una nueva configuración geopolítica y económica que llega hasta el desmoronamiento de la URSS en 1991, un mapa caracterizada por un doble unilateralismo: dos potencias hegemónicas que dominan una parte del mundo, USA el occidental capitalista y URSS, el ‘socialista real’ NOTA. Si incluimos colonias y semicolonias, no es impropio afirmar que entre ambos bloques completaban el planeta entero.

Quizá, la nomenclatura que tuvo más éxito fue la que distinguía ‘tres mundos’, en rigor, tres submundos: el Primer Mundo, formado por el bloque occidental, el Segundo Mundo, el bloque soviético, y el Tercer Mundo, el de las citadas aún colonias y semicolonias, muchas de las cuales en proceso de descolonización e independencia, escorados hacia uno de los dos primeros mundos y objeto de disputa -de influencia política y subordinación económica- de las potencias.

Muy poco después de la IIGM, apenas uno o dos años, comenzaron los conflictos entre el primero y segundo mundos, sobre todo por problemas fronterizos en Europa; se abre la llamada ‘Guerra Fría’, que rige ese conflicto a lo largo de este primer periodo histórico, entre 1945-47 y 1991.

La institucionalización del nuevo orden no tardó en tomar cuerpo; en 1949, se fundó la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), una alianza militar de defensa mutua de sus miembros contra el enemigo ‘existencial’: la URSS. Aunque sea adelantarse al segundo orden internacional, es de reseñar que, cuando el bloque soviético desapareció, la OTAN continuó, como todos sabemos; sin la URSS, la cosa quedó clara: el enemigo del ‘mundo libre’ era quien decidiera USA, ya sean islamistas, terroristas, narcos, paises canallas, China o el sursum corda. China, que más adelante jugará un papel central, aún era un país paupérrimo, pese a su extensión y población. Durante unos cuantos años de 1949, cuando Mao proclamó la República Popular China, hasta finales de los 50s se mantuvo en la órbita soviética, para después desmarcarse e iniciar un camino autónomo en relación al enfrentamiento USA-URSS. No sería hasta finales de la década del 2000 cunando USA empezara a preocuparese con China y tacharla primero de 'rival' y después de 'enemigo'.

Los miembros originales de la OTAN fueron los europeos occidentales, aliados de primera hora y ‘neutrales’. Incluso entró la República Federal de Alemania, eso sí, algo más tarde, en 1955. España quedo fuera hasta 1982 porque, como es sabido, ante el estallido de la IIGM, Franco declaró que el Estado español no era neutral, sino ‘no-beligernte’. Y, ni siquiera está claro si ello fue una decisión de Franco, según algunos, deseoso de fiigurar entre las potencias del EJE, sino de Hitler.

En respuesta, casi especular, a la OTAN, la URSS construyó la Organización del Pacto de Varsovia, en 1955, como contrapartida en la Guerra Fría. Por cierto, que la Guerra Fría es, más o menos lo que ahora se llamaría ‘guerra híbrida’, un enfrentamiento entre países que tiene lugar en el ámbito económico, propagandístico y militar, sin llegar, pero acercándose a veces, a las hostilidades bélicas.

También se creó, en 1957, la ONU, una especie de continuación de la Sociedad de Naciones de entreguerras, noble esfuerzo que no sirvió entonces para nada. La ONU, generadora de tropecientos mil documentos y resoluciones, tampoco ha servido de gran cosa. Su idea era generar la ilusión de un multilateralismo, en que todas las naciones tuvieran un peso parecido. Pero su Consejo de Seguridad, formado por Francia, Reino Unido, USA y la URSS, y, luego, China, en tanto que tenía capacidad de veto, ha hecho de la ONU un mero catálogo de buenas, o no tan buenas, intenciones, sin apenas operatividad. Casi todas las resoluciones importantes presentadas a la ONU han sido vetadas bien por USA, bien por la URSS (China-Rusia en la actualidad). 

Con esto concluyo la descripción sumarísima de lo que llamo Primer orden Internacional, que finaliza con el desmoronamiento de la URSS en 1991. Un orden bilateral, pues, caracterizado por la guerra fría entre las dos grandes potencias, sus aliados y demás países, amistosos con uno u otro bando. Antes de hablar del orden geopolítico que le sucedió, en el siguiente post, trataré de los aspectos económicos fundamentales, donde veremos que las relaciones, internas y externas a los Estados, entre economía y política interactúan intensamente, sin que ello excluya la conservación de cierta autonomía.


NOTA. Califico de ‘real’ al socialismo de la URSS y de los países del este europeo de esa época porque, en mi opinión, un análisis político serio debería hablar de capitalismo monopolista y burocrático de Estado.


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Dos asuntos de máxima actualidad (antes se decía ‘rabiosa actualidad’, pero, con lo que está cayendo, sobra el calificativo: todo es rabioso). El primero es ¡oh, sorpresa! acerca de Trump. El comentario es breve porque remacha lo que había escrito en el post anterior. Y, me temo, habrá muchos más remaches. 

En declaraciones a un youtuber de extrema derecha y en su red social Truth (el BOE fáctico de USA ahora), Trump, en alusión a los resultados de las midterm, ha venido a decir que: “cosas malas  [ese es el nivel] pasarán si el Congreso no es mayoritariamente republicano”. También ha afirmado que “los republicanos deberían ‘nacionalizar’ los comicios al menos en una quincena de estados clave”, ya que “, hay jurisdicciones “tan corruptas” que exigirían una intervención directa del gobierno federal o de su propio partido”.

En USA, las elecciones, aunque sea generales, están federalizadas, es cada Estado, con su gobernador como autoridad máxima, quien decide la fecha exacta, y pone y maneja la infraestructura para la votación y el escrutinio. La idea de Trump, cuando habla de ‘nacionalizar’ consiste en que sea el gobierno federal, o sea, él, quien asuma esas tareas, debido a que en esos 15 Estados existe tal nivel de corrupción político administrativa que los resultados electorales no serían fiables si continúan gestionándola ellos. No creo que, aunque no los ha citado, nadie dude del color azul, demócrata, de esos Estados. 

Para it creando ambiente, Trump y su camarilla han redoblado el asunto del fraude electoral en las elecciones de 2020, esas que perdió Trump y tras las que mandó a sus chicos de MAGA a que tomaran el Congreso y propiciaran un golpe de Estado. Pues bien, ‘espontáneamente’ Tulsi Gabbard, secretaria de  Inteligencia Nacional, ha ordenado incautado 700 cajas llenas de papeletas de las elecciones de 2020 en el condado de Fulton (Georgia, condado demócrata que estuvo en el centro de la teoría de Trump sobre el fraude electoral. La idea es ‘demostrar’ tal fraude y convencer a la nación de que los demócratas no son fiables. La secretaria de prensa de la Casa blanca ha dicho que las declaraciones e Trump son un broma. Ya.