sábado, 4 de octubre de 2025

 

Después de muchos paseos por internet he conseguido el texto del comunicado de Hamas en que se posiciona frente a la ‘propuesta’ de paz de Trump. Es curioso como a google y a las ‘prensa libre’ occidental, lo que le interesa es colocar su interpretación (política) del texto, no el texto en bruto. Algunos se los hacen de posmos, pero no cuela, es pura manipulación amparada en su quasi-monopolio. 

Por lo que he leído, Hamás ha reaccionado de manera inteligente, aunque no exenta de riesgos. En primer lugar, la retórica es muy moderada, se tragan sapos y culebras para no atacar la hipócrita y servil actitud, que no es, precisamente, nueva, de las dictaduras de Egipto, Arabia, Jordania, Turquí, Qatar, etc-, apoyando el plan de Trump; y a éste mismo, hay que tener un gran autocontrol, desde luego. Hamás acepta la entrega de los prisioneros militares y rehenes civiles israelitas a cambio de prisioneros y rehenes palestinos en prisiones y campos de concentración isralíes. Y, por supuesto, a cambio de un alto el fuego. Hamás que, sin caer en la propaganda occidental, debe estar seriamente tocado tras dos años de matanza de las FDI, no puede hacer otra cosa. Los pocos prisioneros (creo que ya solo les quedan vivos menos de cuarenta militares) apenas servían ya para ejercer contrapeso y, en cambio, le venían pintiparados tanto a Netanyahu, para justificar su carnicería contra Gaza, como a la oposición anti-gobierno, que podía utilizar el fervor popular por la liberación de los rehenes para atacar a Netanyahu por sus escasos resultados al respecto. Por cierto, una población, la israelita, a la que le importan más cien rehenes israelíes que setenta mil palestinos asesinados. Quizá hablaré en el futuro sobre esto, aunque no creo, porque iba a rebasar mis líneas rojas de pesimismo declarado.

Más allá de la aceptación del intercambio de cautivos y del alto el fuego y ayuda humanitaria a la masacrada y exhausta población de la Franja, Hamás ya no se compromete lo más mínimo. Dice lo que tiene que decir, que no acepta, sin más, los otros puntos, los cuales deberán ser objeto de una negociación. Y Hamas va más lejos. Acepta entregar la administración del territorio gazatí “… a un organismo palestino compuesto por independientes (tecnócratas), basado en el consenso nacional palestino y apoyado por el respaldo árabe e islámico”, pero, obsérvese, no se alude a ese inefable ‘Consejo de Paz’, presidido por Trump y Blair que supervisaría al comité de ‘tecnócratas’. De hecho, ya hay declaraciones de dirigentes de Hamás que afirman que es impensable.

Para remachar lo que es un rechazo implícito, Hamas afirma que: “En cuanto a los demás temas incluidos en la propuesta del presidente Trump relacionados con el futuro de la Franja de Gaza y los derechos legítimos del pueblo palestino, estos están sujetos a una postura nacional integral y deben basarse en las leyes y resoluciones internacionales pertinentes. Estos asuntos se debatirán en un marco nacional palestino unificado, en el que Hamás participará y contribuirá con plena responsabilidad”. De aquí, del “que Hamás participará”, se deduce que se rechaza lo que para Trump y, especialmente, para Netanyahu es lo principal, los puntos 6 y 13, que suponen la disolución de Hamas. Hay otros puntos, como los del plan económico centrado en la inversión extranjera y la creación de una Fuerza Internacional para la seguridad interna de Gaza, que ni se mencionan en el comunicado; cabe pensar que son opuestos a la visión de Hamas sobre el futuro de Palestina; muy difícilmente asumibles.

En definitiva, proclamar, como se hace, que Hamas hace suyo el plan Trump es una falsedad más de los media y gobiernos occidentales (y me temo que de buena parte de los orientales). Lo importante ahora es ver como reacciona Trump a la respuesta de Hamas. No tengo nada claro si la va a considerar un rechazo, sin más, o se plegará a una negociación que puede ser larga y compleja, una vez cumplidos los puntos 3, 4 y 5, sobre los que sí parece que hay acuerdo. Cuando Trump -sin olvidar la influencia de Netanyahu- opte, y como implemente la opción elegida, será el momento de analizar el panorama que se abre a los diversos agentes. 

Por lo que veo, las manifestaciones están siendo un éxito. No obstante, hay que tener en cuenta que el objetivo inmediato que todos tenemos in mente es parar el genocidio, manifestado en las decenas de palestinos asesinados diariamente. Pero, urgente y necesario este objetivo, hay otro estratégico menos movilizador en el estado actual de conciencia de los pueblos. Veremos.


                    Llanes. Poco más de 200 personas bajo la lluvia. Emocionante




viernes, 3 de octubre de 2025

 

Antes de nada, mi absoluto apoyo y solidaridad con todos los que ayer salieron a la calle a protestar por brutal sojuzgamiento -aunque, hablando de Israel, el calificativo ‘brutal’ y otros peores, parece ocioso- de la Flotilla Sumud por las FDI. Mañana debemos (por suerte, en Llanes hay una concentración) tomar las calles -y, más, si se puede- en toda España, Cataluña, Euzkadi, en toda Europa y en todo el mundo mundial. Aunque sólo sea, de momento, para meterle el miedo en el cuerpo a todas las oligarquías: no en nuestro nombre. Seguimos. 

Ayer toque un asunto, el de los grupos armados palestinos no ya intervenidos, sino pagados y dirigidos por Israel, Son generalmente pequeñas milicias lideradas por líderes salidos de clanes beduinos, relativamente poco integrados en la dinámica social de Gaza. En Cisjordania basta con los zipayos corruptos de la ANP/Al-Fatah, que hacen que en buena medida Cisjordania sea un protectorado del Estado colonial-sionista. 

Al hilo de esto, unas breves líneas sobre el manido asunto de los orígenes de Hamás y su ‘captación y financiación’ por el Likud, en particular por los gobiernos presididos por Netanyahu. Se ha escrito mucho sobre ello, pero no hay datos contrastados o contrastables. O sea, no hay materiales escritos o grabados que arrojen una luz inequívoca. Lo que sigue es mi opinión tras leer diferentes versiones del asunto. En primer lugar, no creo que Hamas haya sido un producto de las actividades de los servicios secretos israelíes; surgió de agrupaciones islámicas relacionadas con los Hermanos Musumanes y siempre ha sido autónoma del Likud, aunque no es descartable que aceptara ‘donaciones’ de éste, pero creo que sin contrapartidas sustanciales. Simplemente al Likud le veía bien una división del movimiento palestino que debilitara a al´Fatah y al PDLP y FDLP, sobre todo teniendo en cuenta que éstos llevaban a cabo acciones armadas y Hamas se dedicó en sus primeros años, aunque apoyara la primera intifada, al insertarse en la sociedad civil prestándola servicios sociales. Además, los gobiernos del Likud veían que la OLP, por su laicidad, era más próxima a occidente que Hamás, un grupo fundamentalista yihadista. En cualquier caso, si es que hubo alguna financiación previa, Israel no volvió a darle dinero a Hamás después de su triunfo en Gaza (al tiempo que, tras los acuerdos de Oslo, la ANP se volvió una sumisa sirviente del Estado sionista).

Que Hamás es un invento de Netanyahu, y que éste les haya teledirigido, llegando a decirse que los atentados del 7-O se cometieron con el visto bueno del Likud porque favorecía su estrategia, además de ser, creo, erróneo, le viene muy bien a la prensa progre que acepta el Estado étnico sionista pero deplora al gobieno actual de extrema derecha, añadiendo unas gotitas de conspiranoia, que nunca vienen mal cuando el conspirador es malo, esto es, de los otros. Hamas quizá perpetre actos terroristas -la guerra de los pobres, de los sin Estado- pero es el único partido que representa, con el que se identidica, el pueblo de Gaza.








jueves, 2 de octubre de 2025

 

La prensa progre, cada vez más alicaída ante la asimétrica polarización mundial, es lo que tiene. Asociada a una socialdemocracia en lento derrumbamiento, sin ideas, sin otro proyecto del 'virgencita, que me quede como estoy' o ese supuestamente pragmático mal menor que, en realidad no es sino decelerar una marcha hacía la extrema derecha -ni siquiera, detenerla- que consideran, aunque no lo digan, inevitable-: "si nos vamos, viene el fascismo'. No el fascismo va a llegar y os va a pasar por la piedra, como en la Alemania de los 30s del XXI, porque en todo momento os habeis negado a movilizar al pueblo contra el capitalismo (para ser justos, habeis hecho un magnifico trabajo desmovilizando al pueblo para salvar al Capital, con el resultado de que buena parte de ese pueblo se ha echado en manos del fascismo).

Esta mañana elDiario.es,, en colaboración con The Guardian -dos diarios típicos de la prensa progre-, titula 'Milicias de Gaza apoyadas por Israel amenazan el nuevo plan de paz de Trump'. El texto así intitulado no aporta nada que ya no sepamos, lo que importa es que reafirma, refuerza, el relato sobre 'el conflicto'. Y, sin embargo, no es falso lo que proclama. En efecto, el gobierno israelí dirige unos pocos grupos armados palestinos, el más importante de los cuales es el de Yasser Abou Shabab, un nómada condenado por tráfico de drogas y antiguo miembro de Al-Fatah, que cuenta, dicen, con unos ¡cien! milicianos. Se trata de grupos que, por el momento, son radicalmente anti-Hamas, pero que podrían mutarse en pro-Hamas si así lo decide Netanyahu. Hasta ahora habían acusado a Hamás de anteponer sus intereses a los del pueblo gazatí, permitiendo su masacre, pero igual pueden convertirse en más extremos que nadie, denunciar a Hamás  por traidor si acepta el plan de paz y hacer como si lucharan por boicotearlo. Y, en alguna circunstancia, no es imposible que los israelíes les hicieran jugar ese papel. No olvidemos que Netanyahu y Trump se fundieron en un abrazo al hacer público el plan de paz, pero, vuelto a Israel, el muy despreciable primer ministro, con la presión añadida de Smotrich y Ben-Gvir, y buena parte de la población judeo-sionista, ha dejado claro que se opone a varios puntos del plan.

Vuelvo al relato. A un relato progre que se alinea con el establishment convencional: el de los gobiernos de los países del Norte Global y ... de Trump (que parece obsesionado con el Nobel; ombliguismo e irrealismo). Los progres de estos países se han lanzado a aplaudir con las orejas el Plan de Trump, eso sí con alguna objeción -al fin y al cabo lo del mal menor es lo suyo- pero considerándolo un excelente punto de partida que Hamas tiene la obligación de firmar. Un plan que avanza decisivamente hacia la destrucción, via exterminio y destierro, del pueblo palestino y de Palestina como nación no étnica, es decir, parte de un Estado plurinacional, sin dominaciones entre etnias. Así, si no traga con las ruedas de molino del plan, Hamás, o una fracción de Hamás, será nuevamente tildada de terrorista nata y quienes apoyen su decisión, de dogmáticos o fanáticos, cuando no corresponsables de la futura muerte, en su caso, de multitud de gazatíes. Luego, la prensa progre publicará a colaboradores sinceramente comprometidos hasta las cachas con la libertad de Palestina; bonita coartada, pero la línea editorial es la línea editorial. Por cierto, no sé que hace Olga Rodriguez en elDiario.



Tremendo, aunque previsible, lo de la Flotilla Sumud. A la espera de noticias. Es terrible tener que decir que siendo enormemente valientes los miembros de la flotilla, van a ser necesarios muchos más valientes y mucha más valentía.


miércoles, 1 de octubre de 2025

 

Marx, y cualquiera que entienda dialécticamente el materialismo histórico, sabe que la historia nunca se repite. Se cita (mal) el '18 Brumario de Luis Bonaparte' , donde el de Tréveris diría supuestamente lo contrario. Pero, al igual que Hegel, sólo se refería a hechos concretos y personajes que "aparecen, como si dijéramos, dos veces". Es decir, que es como si dijéramos algo de una apariencia. No se repiten, pero tienen algo en común (y otros rasgos muy diferentes). Ahora, se ha puesto de moda decir que la historia no se repite, pero rima; no deja de ser una gracieta en la que la teoría es sustituida por la ocurrencia. Muy propio de nuestro tiempo, esa visión tan trivial del postmodernismo que no ha leído a Foucault, Butler o Said. 

Lo que sí se repite, por supuesto, son formás de actuar en el marco de la hegemonía del momento. Así, esto que se está viendo con la propuesta de 'paz' de Trump, se ha producido mil veces, mutatis mutandis: un chantaje que toma la forma de un acuerdo donde lo que se plantea como armisticio es realmente una capitulación. Y el establishment occidental, todos sus políticos y sus media se lanzan apresurademente a disfrazar esa capitulación, el rey esta vestido con los más lujosos ropajes; si le ves desnudo, es porque eres un extremista, o un terrorista, o un lunático. O peor, un radical.

Analícemos brevemente el texto de Trump y Netanyahu (que, por cierto, éste interpreta 'a su manera').

Previo a los puntos de acuerdo, debo señalar la mayor: tal acuerdo es entre Netanyahu y Trump, es decir entre una parte del conflicto y una archiparte que se situa como regidora de las dos partes, la presente y la ausente; no entre las partes enfrentadas. El documento emanado de ese acuerdo se presenta, despues, a la otra parte a manera de trágala: tú aquí no discutes nada, ni tan siquiera matizas tal o cual punto, tú lo tomas como un contrato que te compromete o, si no lo haces, te aniquilamos. No hay pacto alguno entre partes, solo imposiciones que surgen de una derrota. 

El 'pacto', que no es tal sino un ultimatum, se va a llevar a cabo con unas consecuencias bélicas y geopolíticas trascendentales, pero como dije, tiene también una componente ideológica en absoluto menor. Se trata de remachar el relato sionista del 'conflicto' -por favor no llamadlo genocidio, ni masacre, ni limpieza etnica colonial- de modo que permita justificar un exterminio con el argumento de la falta de realismo y sensatez de los palestinos. Así, según los puntos 4 y 5, la resistencia gazatí tiene 'rehenes' e Israel, 'prisioneros'. No parece sostenerse aquí que lo que hay es una 'guerra', pero se insiste en llamarlo 'guerra Israel-Hamás', ¿una guerra entre un Estado y un grupo terrorista (segun los sionistas)? No hay mucho rigor en ello, pero 'guerra' suena mejor que 'matanza en masa', es como más simétrico, y, al fin y al cabo, la terea de los media occidentales es hacer comulgar con ruedas de molino, como si fuera la opinión pública, a unas poblaciones sometidas e indefensas. Hay que vender que Israel tiene, siempre ha tenido, razón y que, por tanto, el plan es justo y, más aun, generoso con Gaza.

Los puntos 10, 'Plan económico centrado en la inversión extranjera' y 11, 'Zona económica especial', teniendo en cuenta quien prevé el propio texto que gobierne la Franja, dejan la alfombra extendida para poner en marcha el sueño húmedo de Trump de hacer de Gaza una zona de hoteles y resorts para millonarios.

En todo caso, los puntos anteriores van a ser implementados por quien tenga el poder, de modo que tanto pueden da lugar a un realidad como a su contraria. Lo que plantea el 'Pacto'  es, ante todo, una cuestión de poder sobre Gaza en particular y sobre las pretensiones de palestionos e israelíes en general. ¿A quien va dirigido el 'pacto?, ¿quien tendría que firmarlo (ademas de Netanyahu, que lo hace suyo al tiempo que afirma que se pasa el punto19, 'Futura creación de un Estado palestino', por la entrepierna. El destinatario es Hamás, a no ser que, ante una negativa de esta organización, se sublevara la población de Gaza y los destituyera. Muy poco probable, y no por falta de quintacolumnistas palestinos pagados por Israel.

La propuesta a Hamas es un mero vae victis. Sencillamente, debe desaparecer y entregar Gaza a una extraña administración tecnocrática supervisda por un no menos extraño Consejo de Paz, presidido por Trump y con ¡Tony Blair! de segunda espada. A cambio, de su autodisolución, la entrega de aemas y la destrucción de sus infraestructuras, Hamás se beneficiaía de una amnistía para sus miembros en la que yo, dada la catadura de los proponentes nn confiaría mucho. Aunque no queda claro, se supone que los ex militantes de Hamás no podrán participar, y menos aún colectivamente, reducidos así a un ostracismo infinito. 

En lo que se refiere al pueblo de la Franja de Gaza -dando por sentado que su movimiento de resistencia se halla dirigido por Hamás, con la, cuando menos aparente, aquiescencia de los gazatíes - el gran beneficio de la pax trumpiana es, claro, que dejarán de asesinarlos durante un tiempo, que, por el momento, podrán comer y beber; y dormir sin la angustia de saber que quizá esa noche sea la última. No es poco, precisamente, y a ello debe achacarse que Hamás no haya respondido de inmediato con una negativa rotunda. Es más que un chantaje, es un 'quieto o te mato', pero así son los hechos. Más pronto que tarde, si se acepta el plan, el Estado sionista continuará con su objetivo estratégico, la limpieza de árabes del Eretz Israel. La accion conjunta de las FDI y ese fantasmal Consejo de Paz, con la colaboración impagable pero pagada de Al Fatah, ese ente de cipayos corruptos de colonislismo, conseguirán, o intentarán conseguir, el abandono de la mayor parte de la población de Gaza -y despues viene Cisjorfania-, arrojados por sus condiciones de vida a Líbano o Egipto, Estados que son fieles sirvientes de USA-Israel; en Gaza quedarán sólo los árabes -ya no palestinos- necesarios para limpiar los lujosos hoteles de la zona y servir bebidas en las cafeterías,

Aunque la presión es fortísima, no creo que Hamás firme esta paz, y, si lo hace, provocará, supongo, una escisión interna de muy difícil control. Ahora es el momento en que la movilización mundial, que costó poner en marcha pero que ya ha conseguido una muy relevante extensión y velocidad, de un paso adelante y se enfrente a sus gobiernos y al imperialismo de USA que, cuanto mayor es su decadencia, más amenaza la precarísima paz mundia; con todas la armas que posee, con la desobediencia civil y la violencia contra las cosas. No es baladí lo que está en juego: la consecución, 77 años después, del tproyecto colonial sionista.


martes, 30 de septiembre de 2025

 

Toda capitulación implica la paz entre los contendientes. Claro. No creo  que Hamás firme el, ridículo en sí, 'plan de paz' de Trump. Un plan de paz que implica la disolución de la única fuerza organizada que se opone al colonialismo genocida de Israel, y, a medio plazo, la culminación de la limpieza étnica llevada a cabo por el Estado sionista. Todo ello con el mando a distancia en manos de Trump (o, al menos, eso es lo que él cree). Si Hamas lo rechaza, Netanyahu se sentirá con entera libertad para masacrar lo que queda de Gaza y sus pobladores. Es posible que tal coyuntura sea un punto de inflexión y conduzca a la movilización de los pueblos del norte y del sur global. Quizá,

Nota: Cuando hablo de pueblos no incluyo a las partes de las poblaciones constituidas por miembos de las clases dominances ni a los vasallos del poder hegemónico. Quedamos bastantes para constituir pueblo.


Planteando cínicamente la situación, o sea tal como la plantean nuestros insoslayablemente psicópatas políticos políticos profesioales, el 'plan de paz' es el escudo que Trump emplea para permitir sin ambages a los sionistas cumplir su onjetivo final: seguir asesinando  a palestinos hasta que los que queden vivos se exilen a cualquier otro lugar. "Ah, ahora protestan, pues que hubiesen aceptado el plan de paz'. La única y mínima satisfaccion es verle el culo, una vez más, a Pedro Sanchez, el gran adalid de ocidente en la defensa del pueblo palestino, quien se ha apresurado a aplaudir (y acatar, of course) el plan de su jefe.


lunes, 29 de septiembre de 2025

 Todos los nacionalismos no anticoloniales tienden al fascismo. Lo mismo vale para las naciones semicoloniales con Estado respecto a la metrópolis imperialista.


lunes, 12 de mayo de 2025

120525

 
Tres manifestaciones en Madrid este último fin de semana (alguna más, pero centrémonos en ellas). Un buen mapa del clima político de la capital del Reino -y, no exactamente, de otras zonas del mismo-.

- Una, mayoritaria de derecha a la española (PP) y extrema derecha (Vox). Pese a que los grandes partidos, PP y Vox, se echaron a un lado en la convocatoria - probablemente si hubiesen convocado y organizado directamente la manifestación, habría ido más gente- la afluencia es potente, unas cuarenta mil personas que vienen a confirmar lo que ya dicen las elecciones recientes, que la mayor parte de la población de Madrid es de derechas y cada vez más derechista. Poco joven.

- Una manifestación alternativa, abiertamente en contra del establishment político, que no puede tildarse de escasamente afluida. Más o menos, la mitad de la anterior, contando con el silencio de prácticamente todos los medios. Una manifestación que si, seamos pesimistas, no marca un futuro político, sí ostenta un anclaje moral: rechazo radical del genocidio sionista sobre el pueblo palestino y de la connivencia activa de la UE, incluída España, con la terrible masacre. Y, de paso, un toque de atención acusadora del inmenso tartufismo europeo que postula una especie de absurdo keynesianismo de guerra sin guerra, de rearme que se avergüenza de su nombre. Mucho joven.

- Una concentración de poco más de mil personas que, curiosamente representan lo que aun hoy en día es la política mainstream, la de la UE y el gobierno español. El ridículo soporte de un mundo que se acaba, hundido en y por su propia estupidez y putrefacción. Creo que apareció bastante gente en la tribuna y hubo diversas consignas, patéticos unas y otras, pretendiendo defender un mundo y unos valores que, si siempre fueron falsos, ahora muestran su estrepitoso naufragio. Podrían haber empezado clamando 'Viva PRISA' y, a continuación, disolverse por los baretos del Centro. Ningún joven, si exceptuamos al inmigrante que vende cervezas.