- Irán rechaza el plan ese de 15 puntos de Trump, que venía
a ser más de lo mismo, (aunque con algo importante, la
renuncia, tácita, al cambio de régimen en Teherán) en muy buena situación y contraoferta el de quien se
sabe fuerte: ninguna de las peticiones USA, levantamiento de sanciones y
reparación de los daños causados por los bombardeos; y, por supuesto, el estrecho de Ormuz bajo su control. Lo que me llama la
atención, un decir, es que el petroleo reacciona inmediatamente a la posición de Irán
subiendo 10 $ el barril, y Wall Street seguramente abrirá la sesión con una
caída importante … a no ser que en estas tres o cuatro horas Trump declare alguna chorrada al respecto. Este no ya cortoplacismo,
sino inmediatismo permanentizado es una locura que el sistema económico
mundial no puede soportar. Más presión para Trump que, en efecto se enfrenta a
un Armaggedon del dominio global de USA; o eso o TACO con consecuencias funestas
para él.
- Lagarde afirma que, ante la probabilidad (seguridad,
diría yo) de un fuerte embate inflacionista originado por la guerra de Irán, el
BCE esta preparado para subir sus tasas de interés. Alucino ante la
incomprensión absoluta de estos elementos con doctorados en Economía por las
principales universidades de Europa y USA. Todavía no entienden algo tan básico
como los distintos tipos de inflación (y eso que han tenido uno reciente
con el COVID). Cuando hay un estrangulamiento de la oferta que da lugar a una
subida de precios, elevar los tipos no sirve para frenar la inflación y, en
cambio, sí sirve para provocar una recesión cuando la economía no se mujestra muy boyante. A no ser que sean tan ridículamente
neoclásicos como para creerse al pie de la letra lo de las expectativas
racionales, adaptativas o como se llamen, y piensen que la gente comprará poco
ahora porque sabe que el BCE ha tomado las riendas del proceso inflacionista.
Me da vergüenza hasta escribirlo. Estamos en buenas manos.
- Llegan rumores, creo que de buenas fuentes lo que significa
que es posible que sean ciertos o que son fakes con cierta credibilidad que
buscan influir en los acontecimientos. Consisten en que Irán estaría dispuesta
a aceptar una mesa de negociación, se dice que en Pakistán, que ya medió en el
farol trumpiano de los 15 puntos, o que Erdogan había ofrecido su país. Lo
relevante, sigue el rumor, es que Witcoff y Kuschner, dos sionistas integrales
que saben muy bien como imponer a Trump la voluntad de Netanyahu, dejarían el
rol negociador nada más y nada menos que a J. D. Vance, un vicepresidente que,
aparte de salir muy serio y en posición de firmes detrás del sentado Trump,
apenas ha hecho declaraciones sobre la guerra de Irán. No quiero especular
demasiado ante una mera habladuría, pero, si tal sucede, es muy significativo.
Ni siquiera el nuevo negociador sería Marco, el más natural por ser Secretario
de Estado, que tampoco ha dicho demasiado sobre el asunto después de meter
(aparentemente) la pata tras los primeros bombardeos de Israel/USA. Si, por fin,
acude Vance, creo que indica dos cosas. La primera, que no es imposible algún acuerdo, una acuerdo que contrariaría mucho a Israel, algo impensable con los Witkoff y Kuschner. Dos, que Vance, una marioneta de
Thiel y sus secuaces, se distancia de Trump y está esperando a ser su sucesor o,
mejor, inhabilitarle mentalmente después del midterm.
- Por cierto, gran finezza en ese comentario persa de la respuesta negativa a los 15 puntos: "Da la impresión de que Trump está negociando solo consigo mismo". Buenísimo en la forma y en el contenido.
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