- Anoche terminaba la tregua entre USA e Irán con la misma conclusión
que los apocalípticos ultimatums de Trump: TACO; esta vez con la prolongación
del alto el fuego por parte norteamericana durante un tiempo indefinido, “hasta
que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el
resultado". En cualquier caso, se trata de una tregua bastante peculiar.
USA la hace y la deshace, mientras Irán se autositúa en un rol reactivo. Que
USA proclama la tregua y deja de bombardear territorio iraní, los iraníes dejan de contraatacar, algo que, de hecho, es su práctica habitual: USA ataca e Irán contraatacay y, dado que Irán considera, con buen criterio, que su bloqueo del
estrecho de Ormuz es una acción bélica, responde al alto el fuego eliminando
ese bloqueo. Que USA rompe la tregua, pero sólo un poquito, bloqueando todos
los barcos persas, Irán renueva su bloqueo anterior, en lo que se demuestra,
de nuevo acertadamente, una indiferencia total hacia lo que la política demente
de Trump llame ‘una tregua’. Irán dice: “Bloqueán Ormuz, nosostros también, no
nos disparan misiles, nosotros tampoco’.
- El asunto de la inserción de Israel en la guerra es muy
distinto. La diferencia que media entre querer salir de la guerra sin grave
descrédito, pero no saber cómo, y querer continuar con la guerra, tanto mejor cuanto
más dure y más destructiva sea. Serio problema para Trump que, de algún modo tiene
que saber que el sionismo y sus prácticas pierden, vertiginosamente, apoyo
entre la opinión pública interna. Las tensiones entre Trump y Netanyahu comienzan
a patentizarse. Trump seguramente conseguirá que, por el momento, las FDI no
bombardeen Irán, pero no que interrumpan su actividad terrorista en Líbano.
- La situación de Trump y sus acólitos belicistas en la guerra de
Irán -en realidad, Hegseth y pare de contar, el resto son agentes sionistas,
como su yerno y su compigolfi (Witcoff, no Epstein, que ya murió, no seamos malpensados)-
es cada vez más desesperada, con un MAGA más que fracturado, todos los sondeos en
el interior en contra y casi todo el mundo exterior también en contra de la
guerra, lo digan con la boca más pequeña o más grande, una crisis económica mundial, incluyendo a USA, se halla a las puertas, y muy poquitos media van a echarle la culpa a otro que no sea el presidente anaranjado. Es esa situación de
acorralamiento creciente que le va cerrando toda salida. Trump, en su situación, creo que se asemeja a personajes shakesperianos, lo que me preocupa. Puede estar tentado
de emplear armas atómicas tácticas, al fin y al cabo tiene el botón rojo, o
sea, el maletín nuclear. Que la reacción mundial, incluida, de nuevo, la de los
norteamericanos, se propagara mas rápidamente que la radiación y con más fuerza
que la explosión es algo que un tipo como Trump con una deterioro mental, con
una desconexión tan profunda con la realidad, probablemente ignore y rechace. Mi esperanza es
que, llegados a tal extremo, haya alguien, algún militar, que en la cadena
operativa para poner en marcha las ojivas nucleares, piense ‘hasta aquí hemos
llegado’, y actue en consecuencia.
- La responsabilidad de la dirigencia persa en estos momentos es inmensa, histórica. Está ahora en sus manos negociadoras modular el proceso de decadencia de la hegemonía mundial estadounidense. Por lo demostrado hasta ahora, son conscientes de ello y muestran una capacidad táctica admirable. No deben dejarse cegar por lo que a todas luces es tanto su victoria como la derrota de un enemigo -que es USA, no se olvide que también lo es Israel-, deben saber los límites de la humillación y quedarse justamente u centímetro antes. A modo de ejemplo, habrían de no tratar de imponer su propuesta de 10 puntos, en algunos puntos es maximalista y podrían ceder. Mientras que el asunto de la nuclearización es claro: Irán es un país soberano como cualquier otro, si renuncia al armamento nuclear lo sería por su adhesión al Tratado de No Proliferación Nuclear (del que, por otro lado, uno puede no estar, como Pakistan e India, e Israel, o salirse, como Corea del Norte), nunca por una imposición ad hoc como fue el JpOAC de Obama. Y, ñpor supuesto todo el derecho del mundo aenriquecer uranio aplicable a plantas nucleares de producción eléctrica.
- Por el momento, no es posible acabar con el imperialismo yanqui, pero sí debilitarlo, y debilitarlo bastante. Trump es la sinrazón, sí; y también la sinrazón de la astucia histórica.
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