Trabajo en construcción, mientras van llegando informaciones
En el post de ayer señalaba que, exceptuando al Estado Chino
y al Ruso, Trump exhibe “un absoluto desprecio” por el resto de países y
Estados. Si se me permite emplear una contradictio in términos, relativizare el
absoluto, el desprecio deTrump es aún mayor para la UE, mejor para la UE y la
ONU, es decir para toda organización de Estados. En especial para la UE porque
se pretende operativa, no sólo proclamativa. De hecho, en la tan mentada
Estrategia de Seguridad USA, la ONU se ignora, ninguna alusión., mientras que la
UE si se cita, pero una sola vez y para afirmar que “socava la libertad
política y la soberanía, las políticas migratorias que transforman el
continente y crean conflictos, la censura de la libertad de expresión y la
represión de la oposición política, el colapso de las tasas de natalidad y la
pérdida de las identidades nacionales y la confianza en sí mismos.”.
No sólo cuando se crearon los cimientos de la UE,
exclusivamente económicos: unión aduanera, sino tras el avance hacia una unidad
sociopolítica bajo esa paraconstitución que es el Tratado de Lisboa, la defensa
colectiva quedó totalmente al margen, confiada a la OTAN, de la que forman
parte los Estados de la UE. Eso significaba, de hecho, ceder la defensa militar
de Europa a USA, líder total de la OTAN. Está estructura ha entrado en una
crisis que, me temo, va a ser terminal si Trump sigue dando pasos hacia el nuevo
orden internacional; y lo va a hacer ya mismo. El asunto de Groenlandia puede
muy bien culminar el colapso de la OTAN. Ya lo ha dicho la primera ministra
islandesa, mientras Leyen y Kallas miran a los pajaritos. Por cierto, habrá que
ver al chupaculos de Rutte es tal tesitura. Y hablando de chupaculos, existe
una alternativa no descartable: que, para salvar a la OTAN, la UE, ante la
presión de Trump, obligue a Dinamarca a entregar -sea cual sea la figura
jurídica y la narrativa posterior- Groenlandia a USA. Trump es insaciable, eso
lo sabe la élite europea, pero los dirigentes de la UE son tan objetivamente débiles
y tan subjetivamente cobardes que puede suceder cualquier cosa.
Porque, ¿qué haría la UE sin la OTAN? La hegemonía política
hoy en la UE la detenta ese bloque, hasta hace poco contranatura, en que el
principal poder es la derecha europea de toda la vida, democristianos y
similares, que ocupa un papel céntrico entre a un lado, una socialdemocracia
diluida, desideologizada y en continuo declive, y, al otro, la facción más
proyanqui y otanista de la extrema derecha, la del Grupo de los Conservadores y
Reformistas Europeos de Meloni y los soplacirios polacos.
Proyanqui y otanista hasta antes de que cambiases las cosas,
porque ahora resulta que el grupo parlamentario más trumpista de facto es el de
Patriotas por Europa, el grupo de Orban y Le Pen, partidarios de una UE muy
distinta a la actual, renacionalizada y vagamente federal y ponen ojitos a
Putin. Es decir, lo que hace Trump, de ahí, que la nueva estrategia se proponga:
“Permitir que Europa vuele con sus propias alas y funcione como un grupo de
naciones soberanas alineadas, en particular haciéndola asumir principalmente la
responsabilidad de su propia defensa” y “Estados Unidos anima a sus
aliados políticos en Europa a promover este renacimiento espiritual, y la
creciente influencia de los partidos patrióticos europeos es, en efecto, motivo
de gran optimismo”. Del sex appeal de Putin, ni hablo. Por cierto, Vox está
en el grupo de los patriotas europeos y da de comer a Meloni en su casa. Estos
de Vox no saben donde tienen la mano (extrema) derecha.
Por lo que leo, hay entre los opinadores mediáticos (o sea,
publicados en medios no muy minoritarios) una polémica sobre la función, mejor,
sobre el objetivo -porque la función sólo se conoce ex post- de la agresión de
Trump y su camarilla al Estado Venezolano. Por cierto que en la mencionada
camarilla, cada vez tiene más peso Steve Miller, un auténtico nazi, mientras
que JD Vance, el ariete de los tecnobros, parece limitarse a esperar a las
elecciones del 28, a las que Trump no descarta postulares; lío por todos lados,
nos esperan años moviditos.
El sojuzgamiento, colonial del tipo protectorado, de
Venezuelas, es como el cerdo, que de él todo se aprovecha Por supuesto el
dominio yanqui sobre el petrólepo presente y futuro de Venezuela es una
posibilidad que no se va a desaprovechar; es un objetivo, sí, pero yo creo que
secundario. Me lleva a esta conclusión el hecho de que, sin necesidad de
secuestrar a Maduro, éste ya había manifestado al gobierno de USA, bajo cuerda,
claro, su predisposición a ceder de facto el control de los yacimientos, y de
la economía en general, a los norteamericanos. Esto es algo sabido, Maduro, retórica
aparte, sabía que había de ceder para conservar el poder formal y su impunidad.
Al final, ni lo uno ni lo otro. Para dejar a Delsy y casi todos los aparatos
del régimen madurista no era necesaria tanta movida. O sí lo era, así Trump
avisa urbi et orbe del castigo a Maduro por levantisco y no prosternarse
debidamente ante él -el próximo puedes ser tú- y asegura la continuidad de un
régimen represivo, como a él le gustan, frente a su falta de confianza en los
Machado o Guaidó,
Por otro lado, aunque respeto mucho la opinión de Turiel y
estoy de acuerdo que la mezcla del crudo
ultrapesado del Orinoco (el del Maracaibo está ya en horas muy bajas) y el
ultraligero sale oil de fracking, es muy beneficiosa, sobre todo para conseguir
diesel, creo que el proceso de extracción, refinado, fluidificación,
transporte, etc., es demasiado caro. Los cálculos más fiable asignan al
petróleo de la cuenca del Orinoco unos costes mínimos de 80 $/barril y el Brent
del Mar del Norte, un excelente petróleo, está sobre 60$/barril.
Frente a Turiel, y concordando en parte con Enric Juliana,
mi opinión es que el control sobre el petróleo venezolano no es el objetivo
primero de la acción de Trump. El gran objetivo de Trump es mostrarle al mundo
que él tiene el poder y que con ese poder hace lo que quiere, mejor, dice lo
que le parece y hace lo que dice. No es casual que apenas hace un mes el
gobierno de Washington publicara la Estrategia de Seguridad de USA, un
documento claro y sin complejos (que diría Aznar), en el que aplicando una mezcla
de la doctrina Monroe y la diplomacia del big stick de Teddy Roosevelt
determina a toda américa, el ‘hemisferio occidental, de Groenlandia (y Canada)
a Chile su patio trasero. Y en mi patio trasero mando yo. Trump está
implementando unilateralmente el nuevo orden mundial diseñado ..,. por él.
Ciertamente, es bastante respetuoso con la otra superpotencia, China, con la
que a corto y medio plazo no se verá abocado a un choque bélico. También
mantiene una cierta consideración en el reparto de poder mundial con la Rusia
de Putin, aunque sólo sea para que no estreche la alianza militar con China.
Para el resto, absoluto desprecio.
Es evidente que, para Trump y su camarilla fascista, Delsy Rodríguez
y su hermano son mucho más fiables -una vez atemorizados y, en cierta forma,
sobornados- que una tipa que llama a un país extranjero a invadir el suyo, y
que, por añadidura (me temo, no es broma) no renuncia al Nobel de la Paz y
protesta airadamente por no haberlo recibido quien lo merecía, el Principe de
la Paz. Por cierto, que a lo largo de la historia todos los Príncipes de la paz
esta envueltos en sangre.
A Trump le viene bien mantener una semidictadura, como la
madurista, corrupta y neoliberal, mientras todos sepan que quien manda es él.
Se ahorra el problema de una invasión o un bombardeo másivo que provocarían la
reacción de un ejército no tan ineficiente como afirman algunos. El problema
ahora más complicado, creo, es Diosdado Cabello, también' cabecilla' de una
'organización narcoterrorista' que no exiaste. Su influencia en el Estado
profundo venezolano es muy grande. Habrá que esperar nuevos datos, aún cogidos
con papel de fumar.
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No sé que hace falta para entender que, mutatis mutandis, la
ICE viene a ser lo mismo que las SA hasta 1934, cuando ya habían hecho su
trabajo. Otro signo que señala hacia dónde va la política USA. Hacia el
fascismo o hacia la guerra civil. Descanse en paz Renee Good.
5 - 01- 2026
Bajo el infame evento de la agresión de USA a Venezuela,
vamos a asistir en los próximos días, semanas y meses, a una actividad febril
de esas ‘fuerzas’ que componen la ‘relación de fuerzas’; unas relaciones de
fuerzas de las que surgen las estructuras de dominación, más o menos estables.
Por supuesto, las estructuras de dominación son múltiples y operan a distintos
niveles jerárquicos y territoriales. La que está ahora en cuestión, e involucra
a la fuerza de las grandes potencias estatales -USA, China y, parcialmente,
Rusia- y a la soberanía del resto de Estados, es la del nuevo orden geopolítico
mundial, del que USA ya ha presentado una propuesta: su ‘Estrategia de
Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América’ de primeros de diciembre
del 2025. La estructura política global.
En todo caso, es evidente que la doctrina geopolítica
mundial, la llamada 'neocons`, elaborada por aquellos cachorros de Leo Strauss
(y alguno, de Trotsky) tras el derrumbamiento del bloque soviético, esa Pax
Americana, seguida por Bush y, con alguna particularidad, por Obama, ya
pertenece, irreversiblemente, al pasado. El mundo ha cambiado mucho, el 'orden
internacional basado en norma' (las de USA, claro), ha sido arrojado a la
'papelera de la historia'.. Habrá que estar muy atentos -e interpretar los indicios
a la manera de la antigua kremlinología- a las reacciones de las otras dos
superpotencias mencionadas estas semanas a la crisis venezolana. Y, por
supuesto, a la propia evolución de la crisis.
En plan, de nuevo, conspiranoico, no me sorprendería, a la
luz de lo publicado hasta ahora, que Delsy Rodriguez sea una nueva Adolfo
Suarez. Habrá que ver si Diosdado Cabello, también ‘acusado' a diferencia
de Delsy porTrump- Biondi de narcoterrorismo (?), juega el papel de Arias
Navarro, transa con Rubio y se echa a un lado. Peores cosas veredes.
4-01-2026
Observo un asombro generalizado por el ataque combinado del
gobierno de Trump contra Venezuela. Por un lado, el bombardeo de varias
ciudades, unos bombardeos que, de momento y hasta que lleguen noticias sobre
víctimas, parece más bien suave, una forma de decir a los venezolanos: “Estamos
aquí y dispuestos a destruiros si nos parece apropiado”, Por el otro lado, y
más relevante por lo espectacular, el secuestro del presidente de la nación
venezolana y posterior traslado a Nueva York, donde será juzgado por narcoterrorismo,
en general, y, en particular, por todo lo que se le ocurra a Pam Biondi (un
buen test aquí es ver lo que dice, si dice algo, Mamdani, flamante alcalde de
la ciudad en que se tiene secuestrado a Maduro).
Tras el asombro y la indignación, calmo mi torbellino
emocional e intento ir analizando racionalmente. Creo que el tan extendido
asombro no es tan solo por los hechos en sí, sino por la adecuación entre lo
que se dice o se escribe y lo que se hace. Estamos acostumbrados a que los
políticos al uso afirmen una cosa, prometan, amenacen, y luego no hagan nada,
cuando no hacen lo contrario a lo expresado; actitud cada vez más frecuente
entre nuestros hipócritas y mediocres políticos. Pero es que Trump y su camarilla
son fascistas, no, o no todavía, el estado norteamericano, ni la mayoría de la
población, ni los dos partidos mayoritarios. Trump sí. Y los dirigentes
fascistas, generalmente, cumplen lo que dicen, siempre claro, que vaya a favor,
o o en contra de las élites económicas que mantienen su poder.
Así, en este sentido, Trump no ha hecho sino llevar a cabo
sus bravatas y, lo que es mucho más importante, iniciar la implantación de la
recién aprobada estrategia de seguridad nacional estadounidense. Ese plan que
da la vuelta al orden internacional surgido del desmoronamiento de la URSS y de
los ‘socialismos reales’ satélites. Un plan que, en lo que concierne al
continente americano -allí denominado ‘hemisferio occidental’- es la renovación
de la doctrina Monroe, con el ‘corolario’ Trump: cuando hablamos de América,
nos referimos a USA y sus semicolonias.
Un paso más y, exteriorizado sin complejos, del
intervencionismo de USA en los demás países américanos. De modo que lo de
‘patio trasero’ o ‘área de influencia’, expresiones que antes utilizaba la
izquierda con un sentido crítico, y que no eran aceptadas (las expresiones, no
el intervencionismo) ni siquiera por los neocons de Bush/Obama/Biden, ahora las
clarifica orgullosamente Trump. Si en nuestro jardín hay una rata, la sacamos
de ahí.
Los próximos días no irán dando a conocer el alcance de la
operación colonial de USA y las reacciones de los otros, refiriéndome a los que
cuentan: China y Rusia, y, bastante menos, los BRICs -Lula y Medi, sobre
todo-. Por supuesto, la UE no cuenta nada. Me da la impresión, es puramente
intuitivo, que Rusia, e incluso China, no están por completo en desacuerdo,
aunque no lo diran nunca, con el plan estratégico de USA; por los menos, en el
corto y medio plazo.
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